El Ministerio de Hacienda bajo la lupa: El eje de la gestión de Sánchez
En un contundente discurso durante la clausura de la Intermunicipal del PP en Córdoba, Alberto Núñez Feijóo ha situado a la actual administración de María Jesús Montero en el centro de todas las críticas. Para el líder de la oposición, no es una coincidencia que los problemas más graves que enfrenta el Ejecutivo —desde los escándalos de corrupción hasta el incremento desmedido de la deuda pública y la carga impositiva— converjan en el mismo departamento ministerial. Feijóo describió una situación de «impunidad insoportable» que, a su juicio, se ha convertido en la tónica habitual del Gobierno.
El presidente de los populares argumentó que la estrategia política del sanchismo se basa en recetas económicas que nadie es capaz de asimilar. Según su análisis, el papel de María Jesús Montero ha sido fundamental para ejecutar una política que prioriza el mantenimiento del poder sobre la estabilidad del país. En este sentido, destacó que el «menú» que el Gobierno central intenta exportar a comunidades como Andalucía resulta indigerible para los ciudadanos que buscan una gestión transparente y eficiente.
Un vacío presupuestario sin precedentes en la democracia española
Uno de los puntos más críticos del discurso de Feijóo fue la denuncia sobre la ausencia de Presupuestos Generales del Estado. El líder del PP subrayó que España vive una anomalía histórica: nunca en 47 años de democracia se había gobernado con tal nivel de parálisis legislativa. Esta falta de cuentas públicas es, para Feijóo, la prueba definitiva de un Gobierno que navega a la deriva y que se ve obligado a recurrir a la improvisación constante para suplir su falta de mayoría parlamentaria sólida.
- Gobernanza basada en la improvisación ante la falta de apoyos legislativos.
- Ruptura de una tradición de estabilidad presupuestaria de casi cinco décadas.
- Contraste directo con las administraciones territoriales del PP, que apuestan por la previsibilidad económica.
El modelo andaluz como alternativa a la presión fiscal
Frente a lo que calificó como un «ensañamiento recaudatorio» por parte del Estado, Feijóo puso como ejemplo la gestión de Juanma Moreno en Andalucía. El líder popular defendió que es perfectamente viable mantener servicios públicos de alta calidad mientras se reduce la presión sobre el contribuyente. Criticó duramente que el Ejecutivo central utilice las subidas de impuestos no para mejorar el bienestar social, sino como una herramienta para «tapar las carencias» y cumplir con las exigencias de sus socios de coalición.
Para Feijóo, la actual política fiscal en España castiga sistemáticamente el esfuerzo individual y el riesgo empresarial. «Se exprime al que trabaja», lamentó, señalando que este modelo es el polo opuesto a la libertad económica que defienden las administraciones populares. Según su visión, el éxito de Andalucía radica precisamente en haber demostrado que pagar menos impuestos es compatible con una administración que ofrece más a sus ciudadanos.
Incertidumbre política y el futuro de Montero en Andalucía
En clave electoral, el presidente del PP no dejó pasar la oportunidad de referirse a la situación política personal de Montero. Feijóo sugirió que la retención de su acta por Madrid es un síntoma de desconfianza interna dentro del PSOE ante los posibles resultados electorales. Ironizó sobre la supuesta condescendencia con la que la ministra trata a la región andaluza y vaticinó que serán los propios votantes quienes, en las urnas, marquen el final de su etapa y la devuelvan a la capital.
La conclusión del acto dejó un mensaje claro: el PP busca consolidarse como la única garantía de estabilidad institucional frente a un Gobierno que, según Feijóo, ha perdido la dirección y se encuentra cercado por las sospechas de mala praxis en sus diferentes ministerios. La cita en Córdoba sirvió así para reforzar la figura de Juanma Moreno y para proyectar un cambio de ciclo nacional basado en la regeneración ética y la eficiencia económica.
