Feijóo promete un nuevo Plan Nacional de Salud Mental

La crisis de bienestar emocional en España ha dejado de ser una cuestión periférica para situarse en el epicentro del debate político. Ante un escenario donde las estadísticas de suicidio y el consumo de psicofármacos alcanzan niveles alarmantes, el Partido Popular ha decidido mover ficha. Alberto Núñez Feijóo ha presentado las líneas maestras de lo que denomina un Plan Nacional de Salud Mental, una iniciativa que busca transformar radicalmente la atención psicológica en el Sistema Nacional de Salud mediante una inversión estructural y un refuerzo masivo de plantillas.

Un diagnóstico crítico: cifras que exigen acción

Para entender la urgencia de esta propuesta, es necesario analizar el contexto actual de la sanidad española. Los datos reflejan una realidad preocupante: casi un tercio de los pacientes que acuden a Atención Primaria presentan patologías relacionadas con la salud mental. Este colapso en la base del sistema ha derivado en un incremento superior al 40% en la prescripción de antidepresivos durante la última década, evidenciando que, a menudo, se recurre a la farmacología ante la falta de recursos terapéuticos humanos.

La propuesta de Feijóo no solo se basa en la gestión de la cronicidad, sino en frenar la tragedia del suicidio, que siega la vida de aproximadamente 4.000 personas cada año en el país. El enfoque del PP se distancia de la gestión actual, denunciando que la inversión por habitante es insuficiente para cubrir la demanda real, lo que perpetúa un déficit de profesionales que alarga las listas de espera de forma inasumible.

Los pilares de la Mesa por la Salud Mental

El diseño de esta nueva hoja de ruta no nace de forma aislada, sino a través de la constitución de la Mesa por la Salud Mental. Este órgano de trabajo reúne a psiquiatras, psicólogos y trabajadores del sector social para articular medidas que el líder popular pretende implementar si alcanza el Gobierno. Los objetivos estratégicos se dividen en cuatro ejes fundamentales:

  • Atención temprana y prevención: Identificar problemas en fases iniciales para evitar el agravamiento de las patologías.
  • Incremento de especialistas: Ampliar las plazas y la contratación de profesionales sanitarios especializados en psicología y psiquiatría.
  • Estrategia infanto-juvenil: Crear protocolos específicos para los menores, un grupo demográfico especialmente vulnerable tras la pandemia.
  • Dotación presupuestaria real: Garantizar fondos finalistas que aseguren que las medidas no se queden en meras declaraciones de intenciones.

Hacia un nuevo modelo de asistencia pública

El planteamiento de Feijóo busca confrontar directamente la gestión del Ejecutivo actual, al que acusa de estar más centrado en la supervivencia política que en la agenda social. Según el análisis de los populares, el gasto actual de apenas un euro por habitante en esta materia es el principal obstáculo para ofrecer una atención de calidad. Por ello, la propuesta del PP se presenta como una alternativa de gestión técnica frente a lo que consideran una parálisis gubernamental.

La intención es que la salud mental deje de ser un privilegio vinculado a la capacidad económica de acudir a la sanidad privada. Al reforzar la prevención y la inversión, el plan busca democratizar el acceso a los cuidados psicológicos, situándolos como un derecho fundamental dentro del catálogo de servicios públicos de España. Con este movimiento, Feijóo intenta capitalizar una demanda social creciente, prometiendo una administración volcada en resolver los problemas cotidianos y profundos de la ciudadanía.