Geopolítica de la derecha: Feijóo apuesta por Kast en Madrid
El escenario político madrileño se ha convertido en el epicentro de la diplomacia conservadora durante la celebración de la XXX Cumbre Iberoamericana. En un movimiento que define la hoja de ruta internacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo ha confirmado una reunión privada con el líder republicano chileno, José Antonio Kast. Este encuentro, que se desarrolla en un céntrico hotel de la capital tras la sesión plenaria presidida por el Rey, subraya la voluntad de Génova de consolidar alianzas con sectores de la derecha latinoamericana que mantienen un perfil de seriedad institucional.
La cita con Kast no es un evento aislado, sino un gesto de afinidad hacia una corriente política en Chile que busca representar la alternativa al actual gobierno de Gabriel Boric. Al elegir este interlocutor, Feijóo refuerza su imagen como referente de una centroderecha que prioriza la estabilidad y los lazos orgánicos sobre el estruendo mediático, marcando un territorio propio en la escena internacional frente a otros liderazgos más disruptivos.
La distancia calculada con Javier Milei y el factor Vox
Lo que destaca con igual fuerza en la agenda del líder popular es la ausencia de un encuentro con el mandatario argentino, Javier Milei. A pesar de que el presidente de Argentina participa activamente en las sesiones de la cumbre, desde la dirección del PP han descartado cualquier reunión bilateral. Esta decisión parece responder a una estrategia de diferenciación necesaria, especialmente tras el reciente acercamiento de Milei a Santiago Abascal, con quien sí mantuvo un encuentro apenas 24 horas antes.
Para Feijóo, evitar la fotografía con el líder libertario argentino supone evitar el juego en un terreno donde Vox ya tiene una presencia consolidada. En su lugar, el líder del PP prefiere proyectar una diplomacia más tradicional, alejándose de la polarización que suele rodear las apariciones públicas del mandatario del Cono Sur. Esta jerarquización de prioridades refleja la complejidad de las relaciones transatlánticas en el espectro conservador actual.
Un foro iberoamericano marcado por vacíos significativos
La Cumbre Iberoamericana ha arrancado con la presencia de diez jefes de Estado, pero su relevancia se ha visto inevitablemente matizada por las ausencias de potencias regionales clave. La fragmentación del bloque se hace evidente con la falta de representación al más alto nivel de países fundamentales para la estabilidad del continente:
- Brasil: La ausencia de Luiz Inácio Lula da Silva deja un hueco en el liderazgo del bloque sur.
- México: Claudia Sheinbaum mantiene la línea de alejamiento institucional que ha caracterizado la relación reciente con España.
- Venezuela: La inasistencia de Delcy Rodríguez confirma el aislamiento diplomático del régimen de Caracas en este tipo de foros.
En este contexto de sillas vacías y alineamientos cambiantes, Alberto Núñez Feijóo intenta navegar la cumbre como una figura de Estado, utilizando los márgenes del evento para tejer una red de apoyos que, si bien mira al futuro de Iberoamérica, tiene la vista puesta en la consolidación de su liderazgo dentro de las fronteras españolas. La elección de Kast sobre Milei es, en última instancia, una declaración de intenciones sobre qué tipo de derecha quiere proyectar el PP hacia el exterior.
