IU exige a Felipe VI llamar a Marruecos por la crisis en Ceuta

La diplomacia de la Corona bajo el foco de Izquierda Unida

La actual tensión en la frontera sur ha provocado un movimiento político directo desde las filas de Izquierda Unida. Enrique Santiago, portavoz parlamentario de la formación y diputado por Sumar, ha puesto el foco de responsabilidad en la Jefatura del Estado. Según Santiago, el monarca Felipe VI debería haber ejercido ya su papel mediador contactando directamente con su homólogo marroquí, Mohamed VI, ante lo que ha calificado abiertamente como un «ataque» deliberado del país vecino hacia la soberanía de Ceuta.

Para el dirigente de IU, la naturaleza no electa de la Corona conlleva una serie de obligaciones institucionales que deben activarse en momentos de crisis internacional. La ausencia de constancia sobre una interlocución directa entre ambos monarcas es vista por la formación como una dejación de funciones, especialmente dada la «relación consolidada» que España mantiene con Marruecos. Santiago sostiene que la mediación al más alto nivel es una herramienta fundamental que «está tardando» en utilizarse para apaciguar la presión migratoria.

Hacia un nuevo modelo de acogida: El traslado a la península

Más allá de la respuesta diplomática, el debate se traslada ahora a la gestión logística de las personas que han cruzado la frontera. Desde Izquierda Unida se defiende una postura clara: Ceuta no puede convertirse en un punto de concentración permanente. La ciudad autónoma se encuentra en una situación de saturación insostenible, lo que obliga, según la formación, a buscar soluciones de alivio mediante la redistribución territorial.

La propuesta principal de Enrique Santiago incluye los siguientes ejes de actuación inmediata:

  • Censo urgente: Identificación pormenorizada de cada persona para analizar sus necesidades específicas.
  • Protección internacional: Priorizar el acogimiento de aquellos perfiles que presenten una clara vulneración de derechos humanos.
  • Traslado integral: Derivación de adultos y menores a centros en la península donde existan recursos adecuados para su atención individualizada.
  • Cumplimiento legal: Respeto estricto a los protocolos de asilo y refugio frente a las devoluciones masivas.

Contraste político y defensa de los derechos humanos

La estrategia de IU se distancia radicalmente de las propuestas de PP y Vox. Enrique Santiago ha criticado con dureza lo que denomina una «posición absurda» por parte de la derecha, basada en la exigencia de devoluciones totales inmediatas sin considerar las circunstancias personales de los migrantes. Desde su perspectiva, este enfoque no solo es logísticamente inviable a corto plazo, sino que ignora las obligaciones legales de España en materia de protección internacional.

En definitiva, la formación busca un equilibrio entre la fuerza diplomática exigida al Rey y una gestión humanitaria que garantice la dignidad de las personas en tránsito. La clave, según el análisis de Santiago, reside en que el Estado asuma su responsabilidad tanto en la interlocución exterior como en la cohesión interna para gestionar los flujos migratorios de manera ordenada y solidaria en todo el territorio nacional.