La ciudad de Gerona respira con un alivio relativo tras el azote de las lluvias intensas de las últimas horas. El alcalde de la capital gerundense, Lluc Salellas, ha confirmado que, afortunadamente, no se han registrado daños personales directos a consecuencia de las inundaciones. A pesar de la espectacularidad de las imágenes y el volumen de agua acumulado, la prioridad absoluta de las autoridades se centra ahora en la vigilancia de los cauces fluviales y en garantizar que la movilidad se reduzca al mínimo imprescindible para evitar incidentes fortuitos.
Estado crítico de los ríos y gestión de la movilidad
La preocupación principal de los servicios de emergencia se sitúa en el aumento exponencial del caudal de los ríos que atraviesan la provincia. El río Onyar, a su paso por el casco urbano, presenta un aspecto amenazante tras haberse superado los 100 litros por metro cuadrado en diversos puntos de la geografía gerundense. Esta situación ha obligado a los servicios municipales a ejecutar cortes de tráfico preventivos en puntos estratégicos de la red viaria local.
Entre las afectaciones más destacadas en la capital, se encuentra el cierre de un puente clave y la interrupción del tráfico en la carretera que conecta con Sant Feliu de Guíxols, específicamente a la altura del cementerio, así como en la calle Riera de Can Camaret. La mayoría de las incidencias gestionadas por el teléfono de emergencias 112 han estado relacionadas con la caída de ramas, desprendimientos de rocas y otros obstáculos en la vía pública, sucesos recurrentes en episodios meteorológicos de esta magnitud.
Parálisis total de la actividad académica y deportiva
Ante la peligrosidad que suponen los desplazamientos en este contexto, las autoridades han optado por la suspensión total de las clases y cualquier actividad de carácter deportivo. La medida no solo afecta a los centros de educación primaria y secundaria, sino que la Universitat de Girona (UdG) también ha decidido cancelar sus clases lectivas para garantizar la seguridad de la comunidad universitaria. Esta restricción de movimientos se aplica con especial rigor en las siguientes áreas:
- Gironès: Núcleo principal de las afectaciones fluviales.
- La Selva: Zona con alto riesgo de acumulación de agua en zonas bajas.
- Alt y Baix Empordà: Comarcas bajo vigilancia por la intensidad de las precipitaciones costeras.
Además de los centros educativos, los centros de día y otros eventos de carácter social, como el congreso sobre bienestar emocional que debía celebrarse esta jornada, han sido aplazados. La alerta enviada a través del sistema ES-alert a los dispositivos móviles ha sido fundamental para que la población reaccionara con rapidez ante la situación de emergencia comunicada por el Centro de Coordinación Operativa de Cataluña (CECAT).
Coordinación institucional y llamada a la responsabilidad
El alcalde Salellas ha mantenido una comunicación constante con los máximos responsables de la Generalitat para monitorizar la evolución del temporal. En ausencia del presidente Salvador Illa, la interlocución se ha centrado en Albert Dalmau (Presidencia), junto a las consejeras Núria Parlon (Interior) y Sílvia Paneque (Territorio). La consigna desde el Ayuntamiento es clara: evitar cualquier desplazamiento que no sea estrictamente necesario por motivos laborales.
En sus declaraciones públicas, Salellas ha instado a la ciudadanía a permanecer en sus domicilios y a alejarse de cualquier zona cercana a los márgenes de los ríos. La prevención se mantiene como la herramienta más eficaz mientras se espera que el riesgo de inundaciones disminuya progresivamente. Por ahora, el balance se limita a daños materiales y logísticos, una noticia positiva dentro de la gravedad climática que atraviesa la región.
