En su reciente comparecencia ante el Tribunal Supremo, el antiguo máximo directivo de Globalia, Javier Hidalgo, ha arrojado luz sobre la naturaleza de su relación profesional con Víctor de Aldama. Lejos de ser un contacto circunstancial, Hidalgo describió al comisionista como una figura central en el engranaje de comunicación de la compañía con las altas esferas del Gobierno, actuando como un facilitador en reuniones clave que involucraron a carteras estratégicas como Economía y Transportes durante momentos críticos para la aerolínea Air Europa.
Víctor de Aldama: El puente estratégico entre Globalia y el Ejecutivo
Durante la séptima sesión del juicio centrado en la gestión de material sanitario, Hidalgo admitió que Aldama funcionaba como un «canal de comunicación» habitual. Este rol le permitió participar en encuentros de alto nivel con figuras como la entonces ministra Nadia Calviño o el titular de Transportes, José Luis Ábalos. Según el testimonio del exCEO, el comisionista estaba plenamente integrado en el equipo de trabajo de Globalia, colaborando estrechamente con los departamentos jurídicos y financieros para desatascar gestiones burocráticas y financieras de gran calado.
A pesar de esta proximidad, Hidalgo fue tajante al desvincular estas influencias del polémico rescate estatal de 475 millones de euros. El testigo sostuvo que el proceso de ayuda pública siguió los cauces oficiales marcados por la SEPI y que no hubo tratos de favor derivados de la relación con Aldama o Koldo García. De hecho, el empresario defendió que la documentación recibida fue la estándar y que el préstamo se gestionó bajo condiciones extremadamente estrictas para garantizar la supervivencia de 18.000 empleados.
La deuda venezolana y los intentos previos de cobro
Uno de los puntos más reveladores del interrogatorio fue el reconocimiento de que la prioridad de contratar a Aldama no era solo el mercado nacional, sino la recuperación de 185 millones de euros que permanecen bloqueados en Venezuela desde 2013. Hidalgo matizó que Aldama no fue la primera opción ni la única herramienta utilizada por el grupo para intentar repatriar estos fondos.
- La deuda se arrastra desde hace más de una década sin una resolución favorable.
- Se exploraron diversas vías de mediación internacional antes de la entrada del comisionista.
- Aldama percibía una retribución mensual de 10.000 euros por sus servicios de asesoría externa.
- El éxito de la gestión venezolana era una condición para ciertos pagos que finalmente no se ejecutaron al no recuperarse el capital.
El rescate de 475 millones y la reestructuración de la cúpula
Hidalgo aprovechó su intervención para expresar su malestar por las condiciones impuestas durante el proceso de intervención estatal. Calificó el rescate de Air Europa como uno de los más severos registrados, destacando que su propia destitución como CEO fue una de las garantías exigidas por la administración. «Es un caso insólito donde se concede un préstamo y, simultáneamente, se aparta a la dirección como parte del acuerdo», subrayó el empresario, intentando proyectar una imagen de rigor administrativo frente a las sospechas de connivencia.
Respecto a las sospechas de la UCO sobre el pago de un alquiler en Marbella para el exministro Ábalos como contraprestación por adelantar detalles del rescate, Hidalgo negó cualquier vínculo. Aseguró que la compañía nunca solicitó adelantos informativos y que el flujo de noticias en prensa no respondía a favores personales, sino a la propia dinámica de la crisis económica derivada de la pandemia.
Vuelos sanitarios: La operativa logística de Globalia
En el plano operativo, se abordó el transporte de mascarillas desde China. Air Europa fletó un total de 11 aeronaves bajo la contratación de Soluciones de Gestión, una operativa que reportó a la aerolínea unos ingresos de 2,5 millones de euros. Hidalgo explicó que, dada la falta de experiencia previa operando en el gigante asiático, fue necesaria la colaboración técnica del Ministerio de Asuntos Exteriores para tramitar los permisos de vuelo en un momento de colapso logístico global.
Esta declaración intenta asentar la tesis de que la relación con el entramado de Aldama fue estrictamente profesional y motivada por la necesidad de interlocución en un escenario de supervivencia empresarial, alejándose de la narrativa de corrupción que actualmente investiga la justicia española. El testimonio deja patente que, si bien Aldama era una pieza clave en la agenda de Globalia, la empresa busca presentar su actuación como una respuesta desesperada ante una deuda exterior millonaria y una crisis sanitaria sin precedentes.
