Salvador Illa reivindica la figura de Jordi Pujol y CDC

En un movimiento cargado de simbolismo institucional, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha protagonizado un acto de reconocimiento explícito hacia la herencia de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). Durante la ceremonia de entrega de los archivos históricos de la formación al Archivo Nacional de Cataluña en Sant Cugat del Vallès, el líder socialista ha enfatizado que la configuración actual de la región es inseparable de la trayectoria del partido fundado por Jordi Pujol.

La rehabilitación de un legado institucional

Illa ha roto con la dialéctica de confrontación de años anteriores para situar a CDC como un pilar fundamental de la convivencia y el progreso en el territorio. Según el jefe del Ejecutivo autonómico, la labor realizada por la antigua formación nacionalista no solo fue un servicio al país, sino que constituye un balance histórico netamente positivo. En su discurso, destacó que Cataluña mantiene una deuda política con la gestión de Convergència, afirmando que sin su intervención, la realidad social y política actual sería irreconocible.

Este gesto de Salvador Illa no es aislado. Desde su investidura, el presidente ha buscado normalizar las relaciones con las figuras históricas del catalanismo, incluyendo al propio Pujol en sus rondas de consulta. Para el actual Govern, el patrimonio documental entregado representa un «tesoro colectivo» que ahora queda blindado para el análisis académico y la memoria democrática.

Perspectivas de la vieja guardia: Mas y Rull

El acto contó con la presencia de figuras clave del ecosistema convergente, quienes aprovecharon la plataforma para reivindicar su gestión frente a las corrientes políticas contemporáneas. Artur Mas, expresidente de la Generalitat, definió la trayectoria de su antiguo partido como una «historia de éxito» que priorizó la realidad del país sobre las ideologías rígidas o el postureo mediático. Mas fue contundente al denunciar lo que considera intentos externos de destrucción de la formación, alertando sobre los riesgos de un Estado de derecho que se aleja de los valores democráticos.

Por otro lado, la visión de cohesión social fue aportada por Josep Rull, actual presidente del Parlament, quien rescató los pilares fundamentales del pujolismo:

  • La defensa del concepto de «Cataluña, un solo pueblo» como eje integrador.
  • La gestión de la inmigración desde una perspectiva de inclusión y lengua común.
  • El pragmatismo político frente al populismo emergente.
  • La preservación de las instituciones propias como salvaguarda del autogobierno.

De la hegemonía a la fragmentación documental

La entrega de estos fondos documentales marca el cierre simbólico de una era que comenzó en 1974. Durante más de dos décadas, CDC fue la fuerza hegemónica e indiscutible bajo el liderazgo de Pujol, hasta que en 2016 las tensiones internas y los procesos judiciales forzaron una transformación hacia el PDeCAT, que posteriormente derivaría en la fragmentación actual con Junts per Catalunya. Illa, al reivindicar esta etapa, busca tender puentes con un sector del electorado que añora la estabilidad institucional de aquel periodo, proyectando una imagen de futuro basada en la confianza en las propias capacidades de la región.