La UME combate un incendio de 400 hectáreas en Murcia

El Parque Natural de Sierra Espuña, considerado uno de los pulmones verdes más vitales de la Región de Murcia, se enfrenta actualmente a una situación crítica. Un incendio de rápida propagación, impulsado por condiciones meteorológicas adversas, ha puesto en jaque la biodiversidad de la zona y ha activado todos los protocolos de emergencia forestal en el primer gran incidente de esta naturaleza en lo que va de año en España.

Emergencia de Nivel 2 en el paraje del Llano de las Cabras

El foco ígneo se originó durante el mediodía en las inmediaciones del Llano de las Cabras, dentro del término municipal de Totana. La combinación de una vegetación seca y rachas de viento intensas facilitó que las llamas avanzaran sin control, lo que obligó a las autoridades a elevar el Plan Infomur al Nivel 2 de emergencia. Esta decisión técnica permite la solicitud y movilización de recursos estatales ante la gravedad del frente, que ya supera los dos kilómetros de extensión.

Las primeras estimaciones técnicas sugieren que el fuego ha afectado aproximadamente a 400 hectáreas de terreno forestal. La principal preocupación de los equipos de extinción radica en la capacidad del viento para generar nuevos focos secundarios, dificultando las tareas de perimetración durante las horas centrales del día.

Despliegue de la UME y respuesta coordinada

Ante la magnitud del desastre, se ha requerido la intervención inmediata de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Efectivos procedentes del tercer batallón con base en Bétera, Valencia, se han sumado al dispositivo terrestre. Actualmente, el despliegue cuenta con una fuerza operativa compuesta por:

  • Más de 150 efectivos entre bomberos del consorcio regional y brigadas forestales.
  • Más de 50 especialistas de la UME incorporados en las últimas horas.
  • Cuatro helicópteros destinados a descargas de agua estratégicas.
  • Equipos de Protección Civil encargados de la logística y seguridad perimetral.

La coordinación se centraliza en el Puesto de Mando Avanzado, donde responsables políticos y técnicos supervisan la evolución del incendio. El foco está puesto en la bajada de la intensidad del viento prevista para el anochecer, un factor que podría ser determinante para estabilizar el avance de las llamas.

Impacto social: Evacuaciones y seguridad ciudadana

La prioridad absoluta del operativo ha sido la salvaguarda de vidas humanas. Como medida de extrema precaución, se procedió al desalojo de la finca Caruana en Totana. En este emplazamiento se encontraba un grupo de 80 scouts y 14 monitores que participaban en actividades al aire libre; todos ellos han sido trasladados a zonas seguras sin que se hayan registrado daños personales.

Además de la evacuación de los menores, los servicios de emergencia también han intervenido en una explotación ganadera cercana para poner a salvo a una cabaña de vacas amenazada por la proximidad del humo y el fuego. La gestión de estas evacuaciones preventivas ha sido fundamental para permitir que los equipos de extinción trabajen con mayor libertad de movimientos en las vías de acceso a Sierra Espuña.

Perspectivas para el control del incendio

El futuro inmediato del incendio depende directamente de la climatología. Aunque el despliegue de medios es masivo, el frente activo de 2 kilómetros sigue siendo un desafío técnico de primer orden. Los responsables de Protección Civil han subrayado la importancia de la colaboración institucional y la agilidad en la toma de decisiones para evitar que el fuego se adentre aún más en las zonas de mayor valor ecológico del parque natural.

Se espera que, con la disminución de la fuerza del viento durante la madrugada, los medios terrestres puedan realizar un trabajo de contención más eficaz, permitiendo que a primera hora de la mañana los medios aéreos reanuden sus operaciones sobre los puntos calientes más inaccesibles. La vigilancia seguirá siendo extrema en todo el perímetro para evitar reactivaciones en una jornada marcada por la alerta forestal.