El desafío de la inestabilidad estructural en Mollet del Vallès
La intervención de los equipos de emergencia en el reciente incendio químico de Barcelona se enfrenta a un obstáculo crítico: la integridad física del edificio. Tras el fuego declarado en la empresa Euromed, situada en Mollet del Vallès, los Bombers de la Generalitat han tenido que modificar su estrategia operativa debido a los claros síntomas de fatiga que presenta el armazón de la nave. La posibilidad de un derrumbe inminente ha forzado a los efectivos a combatir las llamas exclusivamente desde el exterior, priorizando la seguridad de los operarios ante el riesgo de atrapamiento.
El origen del siniestro se localizó en un reactor industrial, provocando la formación de una columna de destilación cargada de sustancias como etilo y etanol. Esta composición química no solo incrementó la virulencia del fuego, sino que también obligó a los especialistas en estructuras a evaluar minuciosamente cada grieta de la edificación. A pesar de que el incendio se dio por estabilizado durante las primeras horas de la mañana, la presencia de puntos calientes y hasta tres conatos adicionales han mantenido la tensión en la zona cero.
Protocolos de emergencia y control del riesgo químico
Ante la magnitud del suceso y la naturaleza de los materiales implicados, Protecció Civil activó de inmediato el plan PLASEQCAT (Plan de Emergencia Exterior del Sector Químico de Cataluña). Esta medida permitió una coordinación rápida entre los diferentes cuerpos de seguridad y salud, movilizando en un inicio a 16 dotaciones que trabajaron intensamente para evitar que el fuego se propagara a las naves colindantes del polígono.
- Inspección del subsuelo: Expertos en riesgos medioambientales están revisando el alcantarillado local para confirmar que no existan filtraciones de productos químicos nocivos.
- Perímetro de seguridad: Aunque se ha restablecido el tráfico en la mayor parte del recinto industrial, el acceso directo a la planta afectada permanece restringido.
- Vigilancia aérea y estructural: Se han incorporado especialistas para monitorizar los signos de colapso y guiar las mangueras hacia el foco del reactor desde posiciones seguras.
Balance de víctimas y asistencia del SEM
En el plano sanitario, el balance afortunadamente no arroja heridos de gravedad. El Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) desplegó sus unidades para atender a un total de nueve personas. Todos los afectados presentaban cuadros leves, principalmente por inhalación de humo o pequeñas contusiones, lo que permitió que recibieran el alta médica en el mismo lugar de los hechos tras ser estabilizados por los facultativos.
La rapidez en la evacuación de la empresa Euromed fue determinante para evitar consecuencias mayores. El foco de la noticia se desplaza ahora hacia la investigación técnica, que deberá determinar las causas exactas del fallo en el reactor una vez que los especialistas en estructuras garanticen que es seguro acceder al recinto. Por el momento, la vigilancia se mantiene constante para asegurar que ninguno de los pequeños rebrotes detectados pueda comprometer nuevamente la zona ya contenida.
Estado actual del polígono industrial
A medida que avanza la jornada, la normalidad regresa paulatinamente al entorno de Mollet del Vallès. La reapertura de los accesos principales ha permitido que la actividad económica de las empresas cercanas no se vea paralizada durante todo el fin de semana. No obstante, el riesgo químico residual y las labores de limpieza de residuos tóxicos mantendrán a un retén de bomberos en vigilancia activa hasta que el reactor esté completamente frío y la estructura sea declarada estable.
