El panorama de la inmigración irregular en España muestra una tendencia dual durante los tres primeros trimestres de 2026. Aunque el balance global refleja una caída significativa en el número de entradas, la presión migratoria se ha desplazado geográficamente, incrementándose de forma notable en el litoral peninsular y el archipiélago balear, mientras que la ruta canaria experimenta un alivio sin precedentes en comparación con el ejercicio anterior.
Incremento de la presión en el Mediterráneo y Baleares
Frente al descenso generalizado, la Península y las Islas Baleares han emergido como puntos de mayor actividad migratoria por vía marítima. Hasta el 30 de septiembre de 2026, estas zonas han recibido a 12.742 personas, lo que representa un aumento del 8,8% respecto al mismo periodo de 2025. Este flujo ha sido transportado en un total de 753 embarcaciones, superando ligeramente los registros del año previo.
El análisis detallado por territorios muestra dinámicas específicas en estas regiones:
- Islas Baleares: El archipiélago ha registrado la entrada de 6.408 personas a bordo de 350 embarcaciones, consolidando una tendencia al alza con 564 llegadas adicionales frente a 2025.
- Costas Peninsulares: Por su parte, la Península ha contabilizado 6.334 inmigrantes por mar, un crecimiento del 7,9%, a pesar de que el número de pateras interceptadas (403) fue menor que el año pasado.
El desplome de la ruta canaria en 2026
El dato más relevante del balance actual es la drástica reducción de llegadas a Canarias. El archipiélago atlántico, que en años anteriores concentró el mayor volumen de entradas, ha visto cómo las cifras caen un 44,5%. En lo que va de año, 7.133 personas han arribado a las islas en 95 embarcaciones, una cifra que contrasta fuertemente con los más de 12.800 inmigrantes que lo hicieron en el mismo lapso de 2025.
Esta desaceleración en la denominada «Ruta Canaria» es el factor principal que explica el descenso del 19% en el cómputo total de llegadas por vía marítima a nivel nacional, que se sitúa en 19.900 personas frente a las 24.586 registradas el año anterior.
Ceuta y Melilla: repunte en los accesos terrestres
Si bien la vía marítima muestra signos de moderación, la frontera terrestre en las ciudades autónomas presenta un escenario de mayor intensidad. Ceuta ha experimentado un incremento del 54% en las entradas irregulares por tierra, sumando un total de 4.076 personas hasta finales de septiembre.
Por otro lado, el caso de Melilla es especialmente llamativo en términos porcentuales. La ciudad autónoma ha registrado la entrada de 670 inmigrantes por vía terrestre, lo que supone un incremento del 175,7% en comparación con los 243 que accedieron en el mismo intervalo de 2025. En contraste, el acceso por vía marítima en ambas ciudades permanece en niveles testimoniales, con apenas 2 personas registradas en Ceuta y 23 en Melilla por esta vía.
Balance general de la inmigración irregular
En términos globales, el Ministerio del Interior cifra en 24.646 el total de inmigrantes que han accedido a España de forma irregular hasta septiembre de 2026. Esta cifra supone una reducción del 10,3% respecto a los 27.475 ingresos contabilizados en 2025.
Este cambio en las estadísticas sugiere una reconfiguración de las rutas migratorias hacia Europa. Mientras que los controles y las condiciones en el Atlántico parecen haber desincentivado el tráfico hacia Canarias, la ruta del Mediterráneo occidental y los perímetros fronterizos terrestres en el norte de África continúan mostrando una alta volatilidad y una tendencia creciente que desafía la capacidad de gestión en la Península y las ciudades autónomas.
