Jonathan Andic rebatirá a los Mossos por la muerte de su padre

La defensa de Jonathan Andic ha iniciado una contraofensiva jurídica centrada en invalidar la narrativa construida por los Mossos d’Esquadra. Tras acceder al voluminoso sumario de 1.400 páginas, el equipo legal liderado por Cristóbal Martell se prepara para una nueva comparecencia judicial con el objetivo de demostrar que las acusaciones de homicidio carecen de un sustento sólido y se basan en interpretaciones erróneas de la vida privada del investigado.

El desafío a la narrativa de los Mossos: Mensajes fuera de contexto

Uno de los pilares de la defensa reside en la impugnación de las pruebas digitales. Según los abogados de Andic, los informes policiales que sugieren una planificación criminal se apoyan en conversaciones de WhatsApp descontextualizadas. Alegan que los investigadores han rescatado mensajes que se remontan incluso a 2018, utilizándolos para construir un perfil psicológico sesgado que no refleja la realidad de la relación entre padre e hijo en el momento del suceso.

La estrategia busca evidenciar que lo que la policía catalana interpreta como indicios de odio y rencor, no son más que intercambios habituales en una dinámica familiar compleja, carentes de cualquier intención letal. La defensa sostiene que el análisis técnico de los Mossos sufre de «graves imprecisiones» que serán rebatidas punto por punto una vez que el investigado vuelva a declarar ante la jueza de Martorell.

Desmontando el móvil económico: La Fundación Mango en el centro

La acusación sostiene que la motivación tras el presunto crimen fue la obsesión por el dinero y el temor a que Isak Andic modificara su testamento a favor de una fundación social. Sin embargo, la defensa presenta una perspectiva diametralmente opuesta basada en los siguientes puntos:

  • Continuidad filantrópica: El proyecto de la fundación social no solo no se detuvo tras el fallecimiento, sino que sigue recibiendo activos de la herencia de Isak Andic.
  • Consenso familiar: Los hijos del empresario, incluido Jonathan, no habrían manifestado oposición alguna a que parte de la fortuna se destinara a fines sociales.
  • Suspensión administrativa: La paralización temporal de ciertos trámites de la fundación se atribuye exclusivamente a la apertura del proceso judicial y no a una voluntad de bloqueo por parte de los herederos.

Para el entorno del investigado, la tesis del móvil económico es una «construcción artificial» que ignora el compromiso histórico de la familia con la responsabilidad social y el legado del fundador de Mango.

Dudas sobre las pruebas técnicas en la montaña de Collbató

El escenario de los hechos, la montaña de Collbató, es otro de los puntos de fricción técnica. El informe de la unidad de montaña de los Mossos afirma que las huellas en el lugar de la caída indican una acción deliberada y no un resbalón accidental. La jueza, basándose en estos datos, cree ver una planificación previa tras detectar que Jonathan visitó la zona tres veces antes del incidente en diciembre de 2024.

Frente a esto, la defensa planea presentar peritajes alternativos. Cuestionan que una serie de frotamientos en el suelo sean prueba suficiente de una intervención activa en la caída del empresario. Asimismo, el episodio del viaje a Quito y la desaparición de un terminal antiguo son descritos por la defensa como coincidencias desafortunadas que la policía ha interpretado de forma maliciosa para reforzar una tesis de culpabilidad preestablecida.

Un proceso bajo fianza y la búsqueda de la libertad total

Actualmente, Jonathan Andic se encuentra en libertad provisional tras haber depositado una fianza de un millón de euros. Aunque la magistrada aprecia un «cúmulo de indicios» que apuntan a su participación premeditada en el homicidio, el investigado mantiene su firme proclamación de inocencia. El próximo paso crucial será su solicitud para declarar de nuevo, esta vez respondiendo a todas las partes, con el fin de aclarar las circunstancias de lo que él define como un trágico accidente.

La resolución de este caso marcará un hito en la crónica judicial y empresarial de Barcelona, enfrentando la rigurosidad de los informes de los Mossos d’Esquadra contra la capacidad de la defensa para contextualizar la vida privada de una de las familias más poderosas del sector textil internacional. El sumario ya no es secreto, y la verdadera batalla legal no ha hecho más que comenzar.