Jóvenes ven el feminismo como una manipulación política

El escenario social en España está experimentando una transformación profunda en la manera en que las nuevas generaciones interactúan con las causas ideológicas. Según los datos del reciente Barómetro Juventud y Género 2025, el movimiento por la igualdad se enfrenta a un desafío de credibilidad sin precedentes: el auge de la desconfianza institucional frente a la aceptación de los valores de equidad en el ámbito privado.

La crisis de la marca feminista y la fatiga política

Lo que antes era un consenso social creciente parece haber chocado con una barrera de escepticismo político. Actualmente, el 49,2% de la población joven en España sostiene que el feminismo ha sido transformado en una herramienta de instrumentalización política. Este sentimiento de manipulación ha provocado una caída drástica en la identificación con el término; si en 2021 casi la mitad de los jóvenes se declaraba feminista, hoy esa cifra ha retrocedido hasta el 38,4%.

Este fenómeno de desconexión coincide con una etapa de alta exposición mediática y legislativa, donde las banderas de la igualdad han sido el eje central de formaciones como Podemos y Sumar. Para muchos jóvenes, la excesiva vinculación del movimiento con siglas partidistas ha desvirtuado el propósito social original, generando un rechazo hacia la «etiqueta» pero no necesariamente hacia el concepto de justicia.

Brecha de género en la percepción de la desigualdad

El estudio realizado por la Fundación FAD Juventud revela que el género sigue siendo el principal factor determinante a la hora de interpretar la realidad social. Existe una divergencia crítica en cómo hombres y mujeres jóvenes evalúan el estado de la igualdad en el país:

  • Visión femenina: Un 61,4% de las mujeres jóvenes considera que las desigualdades de género siguen siendo muy elevadas.
  • Perspectiva masculina: Solo el 36,7% de los varones comparte esta apreciación, lo que supone una brecha de opinión de casi 25 puntos.
  • Consenso general: A pesar de las diferencias, el 48,9% del total de la muestra reconoce que España aún presenta desafíos estructurales importantes en materia de género.

Igualdad relacional: el refugio en la esfera privada

A pesar de la caída en el respaldo al feminismo como identidad política, los valores igualitarios se mantienen sólidos en la convivencia diaria. Paradójicamente, la juventud española sigue apostando por modelos de relación basados en el respeto y la corresponsabilidad. Un 81,8% de los encuestados defiende la comunicación abierta como pilar de la pareja, mientras que el 77,4% aboga por una distribución equitativa de derechos y obligaciones.

Esto sugiere que estamos ante una generación pragmática: rechazan la retórica partidista y el ruido mediático, pero asumen como propios los principios de igualdad de trato y oportunidades en su entorno cercano. El conflicto, por tanto, no reside en el fondo de la igualdad, sino en la forma en que esta se comunica desde las instituciones.

Un nuevo horizonte para el discurso social

En conclusión, el Barómetro 2025 alerta sobre un agotamiento de los esquemas tradicionales de movilización. Para recuperar la conexión con la juventud, el reto del activismo actual pasa por desvincular la lucha por los derechos de la polarización electoral. Solo así se podrá cerrar la brecha de percepción y evitar que la desafección política termine erosionando los consensos fundamentales sobre la dignidad y la equidad de género.