La lucha contra la violencia de género en España ha derivado en un nuevo foco de tensión institucional tras el reciente Comité de Crisis celebrado en Sevilla. La consejera de Servicios Sociales, Familias e Igualdad, Loles López, ha expresado un profundo malestar ante la gestión de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, a quien acusa de priorizar el señalamiento político sobre la búsqueda de soluciones técnicas efectivas para proteger a las mujeres.
Deficiencias técnicas y críticas al sistema de protección
Uno de los puntos más críticos señalados por el Gobierno andaluz es la persistencia de errores en las pulseras de control para agresores. Según denunció López, la ministra no ha aportado respuestas concretas ante los fallos de funcionamiento que ya han sido advertidos por instancias judiciales, como la Audiencia de Málaga. Para la Junta de Andalucía, la falta de una propuesta firme para corregir estas incidencias tecnológicas supone una grave vulneración de la seguridad de las víctimas en situación de riesgo.
Además, la consejera ha recordado que la gestión actual parece repetir patrones de años anteriores, donde se priorizó el «ruido mediático» sobre la corrección de errores en la valoración del riesgo. En este sentido, se destacó que en el presente año, varias de las víctimas mortales en territorio andaluz estaban registradas en el sistema VioGén, algunas incluso con niveles de riesgo calificados como bajos, lo que evidencia la necesidad de revisar los criterios de protección policial y el déficit de efectivos de seguridad.
El debate sobre el rigor estadístico y el peso poblacional
La Junta de Andalucía ha calificado de «decepcionante» el uso de las cifras de asesinatos machistas por parte del Ministerio de Igualdad. Desde el Ejecutivo autonómico se argumenta que presentar los datos en términos absolutos sin considerar que Andalucía es la comunidad autónoma más poblada de España es una estrategia que carece de rigor estadístico y que solo busca «estigmatizar al pueblo andaluz».
- Crítica a la comparación de víctimas como si de un ranking deportivo se tratase.
- Necesidad de contextualizar los datos históricos en función de la demografía regional.
- Exigencia de una mayor sensibilidad institucional al tratar tragedias humanas.
Para la consejera Loles López, abordar la violencia de género con «frialdad estadística» desvía el foco del verdadero objetivo: la unidad de todas las administraciones. La consejera subrayó que, independientemente de la posición en cualquier tabla de datos, la existencia de una sola víctima ya debería ser motivo suficiente para forjar un frente común sin fisuras políticas.
Hacia una unidad de acción sin confrontación política
El cierre del encuentro en Sevilla dejó una sensación de oportunidad perdida para el Gobierno regional. La administración andaluza insiste en que para erradicar esta lacra es fundamental que el Ministerio de Igualdad reconozca los fallos actuales en lugar de «ocultar la verdad» o «pedir perdón por el ruido». El reconocimiento de los errores se perfila como el primer paso imprescindible para implementar soluciones reales en la desprotección de las víctimas.
En última instancia, Andalucía ha reivindicado la profesionalidad de los equipos que trabajan diariamente en el territorio para combatir la violencia machista. La Junta hace un llamamiento para que la cooperación institucional se base en el acompañamiento a las mujeres y en el refuerzo de los recursos de vigilancia, alejando el debate de la confrontación partidista y centrándose en la mejora continua de los protocolos de actuación y la suficiencia de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.
