Junts exige la dimisión de Óscar Puente en el Senado

La tensión política en el Senado ha alcanzado un punto de ebullición tras los recientes fallos en la red ferroviaria española. El portavoz de Junts, Eduard Pujol, ha lanzado un órdago directo al Ministerio de Transportes, exigiendo la dimisión inmediata de Óscar Puente. Bajo la premisa de que «esto se ha acabado», la formación independentista señala una gestión negligente que afecta tanto a la alta velocidad como al servicio de proximidad en Cataluña.

El polémico traspaso de Rodalies: ¿Realidad o maquillaje político?

Uno de los pilares del ataque de Junts se centra en la naturaleza del acuerdo para la gestión de Rodalies. Según Pujol, el actual proceso de transferencia de competencias es una «idea perversa», definiéndolo como un movimiento circular de Renfe a Renfe que no soluciona los problemas estructurales. Para el senador, la falta de una autonomía real en las infraestructuras condena a los usuarios a una movilidad deficiente y «secuestrada».

  • Crítica a la inversión insuficiente acumulada durante décadas.
  • Denuncia de una gestión centralizada que ignora las necesidades territoriales.
  • Advertencia de una posible movilización popular si no se producen cambios drásticos.

Seguridad en entredicho: De Adamuz a Gelida

La comparecencia extraordinaria en el Pleno no solo ha abordado retrasos, sino también la seguridad ferroviaria tras los graves incidentes ocurridos en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). Desde Junts se responsabiliza directamente a los sucesivos gobiernos del PP y PSOE por lo que califican como un «fiasco» sistémico. Pujol ha subrayado que los avisos previos fueron ignorados, derivando en una situación de incapacidad administrativa que pone en riesgo la integridad de los pasajeros.

ERC se suma al reproche por la falta de liderazgo

La presión contra el ministro Puente no ha llegado únicamente desde Junts. Sara Bailac, portavoz de Esquerra Republicana (ERC), ha recriminado al titular de Transportes su ausencia física en Cataluña durante los momentos de mayor crisis. Para ERC, el ministro ha «dimitido de facto» al no liderar sobre el terreno la resolución del caos ferroviario, exigiendo una gestión que combine inversión real con un liderazgo institucional presente y eficaz.

El escenario actual deja al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible en una posición vulnerable, con las fuerzas catalanas unificadas en la crítica técnica y política, mientras la sombra de las dimisiones planea sobre una red que parece no soportar más el estrés de su propia operatividad.