Una crisis de gestión: Junts señala a los responsables de Transportes
La tensión política en el Parlament de Cataluña ha alcanzado un nuevo punto crítico tras las declaraciones de la portavoz de Junts, Mònica Sales. La formación ha solicitado formalmente el cese inmediato de la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, y del ministro de Transportes, Óscar Puente. Esta ofensiva responde a lo que consideran una gestión deficiente y errática del servicio ferroviario, que ha dejado a miles de usuarios catalanes en una situación de vulnerabilidad y desamparo institucional.
El núcleo de la crítica se centra en la falta de coordinación y la supuesta improvisación con la que el Govern y el Ministerio han gestionado las recientes incidencias en la red. Para Junts, el escenario actual no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de una dependencia del Estado que lastra la eficiencia de las infraestructuras en Cataluña. Por ello, instan al conseller de Presidència, Albert Dalmau, a rectificar el rumbo y asumir responsabilidades políticas por lo que califican como un «ridículo» operativo.
Hacia un traspaso soberano: El rechazo al pacto ERC-PSOE
Uno de los puntos más polémicos de la comparecencia ha sido la exigencia de paralizar el traspaso de Rodalies acordado previamente entre Esquerra Republicana y el Gobierno central. Junts considera que el modelo actual es insuficiente y que persistir en él supone un error histórico. En su lugar, proponen una estrategia de soberanía ferroviaria que garantice una gestión 100% catalana, sin fisuras ni tutelas externas.
Para lograr este cambio de paradigma, la formación independentista ha planteado los siguientes ejes de actuación:
- Establecer un frente común en el Congreso de los Diputados, uniendo fuerzas con los 19 representantes del PSC y los diputados de ERC para presionar al Ejecutivo de Pedro Sánchez.
- Exigir una inversión integral en la red que revierta décadas de abandono presupuestario por parte del Estado español.
- Garantizar que el nuevo modelo de gestión sea totalmente autónomo, eliminando la influencia directa de Renfe en la toma de decisiones locales.
El impacto de la desinversión en la ciudadanía catalana
La retórica de Junts subraya que la situación de Rodalies es un síntoma claro de la infrainversión crónica que padece Cataluña. Sales ha recordado que la gestión de los socialistas al frente de los organismos estatales de transporte no ha solucionado los problemas estructurales de la red. Al contrario, argumentan que la desinformación y la falta de previsión han pasado a ser la norma, afectando la vida diaria de la ciudadanía y la competitividad del territorio.
En conclusión, el partido de Puigdemont busca aprovechar la debilidad parlamentaria del Gobierno central para forzar un giro de 180 grados en la política ferroviaria. La petición de dimisiones de Paneque y Puente es solo el primer paso de una estrategia que busca invalidar el acuerdo actual y sentar las bases de un traspaso íntegro que, según defienden, es la única vía para acabar con el caos en las vías catalanas.
