Junts reivindica el 1-O y pide la amnistía para Puigdemont

El bloqueo judicial: La principal barrera para la normalización política

Nueve años después del referéndum de 2017, la política catalana se encuentra en un punto de tensión máxima con el Poder Judicial. Desde Junts per Catalunya denuncian que la ley de amnistía, diseñada para cerrar la etapa de judicialización del conflicto, se encuentra actualmente secuestrada por la resistencia de diversos magistrados. Esta parálisis no solo afecta la seguridad jurídica, sino que impide el regreso de figuras centrales como Carles Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig, quienes siguen siendo el foco de una persecución que el partido califica de arbitraria.

La vigencia del 1-O: Un mandato que sobrevive al paso del tiempo

Para la formación posconvergente, el 1 de octubre no es un recuerdo nostálgico, sino un activo político vinculante que condiciona su estrategia actual. A diferencia de otras interpretaciones que ven el referéndum como un acto simbólico, Junts sostiene que la movilización de más de dos millones de ciudadanos constituye una base democrática inalienable. El partido critica con dureza que, tras casi una década, la única respuesta estatal haya sido la criminalización sistemática de los organizadores y activistas que defendieron las urnas.

  • Reivindicación de la legitimidad democrática del referéndum de 2017.
  • Crítica a la violencia institucional y la persecución de la disidencia.
  • Exigencia de garantías para el retorno de los exiliados políticos.

Independencia y supervivencia: El proyecto de futuro de Junts

Más allá de la coyuntura judicial, la estrategia de la formación se centra en la soberanía plena como único camino para la protección de los intereses ciudadanos. Junts argumenta que la independencia es la herramienta indispensable para blindar el estado del bienestar y la salud del idioma catalán, elementos que consideran amenazados bajo la estructura actual del Estado. Este enfoque se complementa con una intensa labor de proyección internacional, buscando que la Unión Europea reconozca a Cataluña como un actor político de pleno derecho.

Como conclusión a este aniversario, la cúpula del partido reafirma que no habrá estabilidad política mientras no se respeten los derechos fundamentales y se ejecute íntegramente la amnistía. La determinación de Junts pasa por mantener vivo el conflicto en las instituciones y en los tribunales europeos hasta lograr una resolución que respete la voluntad expresada por el pueblo catalán en las urnas.