Exdirectivo de Logirail: Koldo amenazó por Miss Asturias

Coacciones y advertencias en Logirail: El testimonio de Enrique Martínez

El escenario judicial que rodea al exasesor Koldo García se ha visto sacudido por una declaración clave en el Tribunal Supremo. Enrique Martínez, quien fuera responsable de la zona Norte de la empresa pública Logirail, ha detallado la presión directa que recibió tras intentar regularizar la situación laboral de Claudia Montes, modelo conocida como Miss Asturias. Según el testigo, el tono de las llamadas recibidas no dejaba lugar a dudas: el entorno de confianza del entonces ministro Ábalos no toleraría obstáculos en la gestión del personal bajo su protección.

Durante la tercera sesión del juicio por presuntas irregularidades en la compra de mascarillas, Martínez relató cómo una gestión administrativa ordinaria se convirtió en un conflicto de altas esferas. La controversia comenzó cuando Montes, tras ser asignada a la oficina de Oviedo, decidió ausentarse de su puesto por no considerarlo acorde a sus expectativas. Al intentar aplicar el régimen disciplinario por ausencia injustificada, el exgerente se encontró con una respuesta inesperada desde Madrid.

«Van a rodar cabezas»: La injerencia de Koldo García

El relato de Martínez subraya un patrón de abuso de autoridad. Al notificar a Montes la apertura de un expediente de despido tras ocho días de inactividad, la trabajadora alegó que contaba con el beneplácito del asesor ministerial para no acudir al centro de trabajo. Poco después, Martínez recibió dos llamadas telefónicas que definieron el clima de impunidad de la época.

  • Amenazas explícitas: El exasesor advirtió de que se estaba tratando de forma «inadecuada» a la mujer y que habría consecuencias profesionales drásticas.
  • Jerarquía paralela: A pesar de ser su superior directo, Martínez se vio desautorizado por una figura externa a la estructura operativa de Logirail.
  • Consecuencias inmediatas: El cese del entonces director gerente, José Ángel Menéndez, se produjo poco después de este enfrentamiento, confirmando el cumplimiento de las advertencias de Koldo.

Un giro contractual bajo sospecha

Lo que inicialmente iba a ser un despido por incumplimiento laboral terminó transformándose en una mejora sustancial de las condiciones de la implicada. Martínez confirmó ante el tribunal que, tras la intervención de Koldo, se le otorgó a Claudia Montes un nuevo contrato con mejores términos económicos y funcionales, alejándola además de su supervisión directa.

Este episodio, aunque focalizado en la gestión de personal, se inserta en una investigación mucho más amplia sobre el tráfico de influencias y la gestión de contratos públicos durante los meses más críticos de la pandemia. La declaración del exgerente refuerza la tesis de la Fiscalía sobre cómo se utilizaba el poder en el Ministerio de Transportes para favorecer intereses privados o personales, utilizando a las empresas públicas como Logirail para premiar o castigar según la cercanía al núcleo de poder liderado por Ábalos y sus colaboradores.

Impacto en el juicio de la trama Koldo

La relevancia de este testimonio radica en que no solo apunta a una gestión irregular, sino que evidencia un sistema de coacciones que afectaba al funcionamiento interno de las entidades estatales. La defensa de Montes intentó en su momento justificar las ausencias mediante denuncias de acoso laboral, sin embargo, Martínez fue tajante al afirmar que nunca tuvo constancia de tales denuncias ni de comportamientos que las justificaran.

Con estas revelaciones, el Tribunal Supremo sigue acumulando pruebas sobre el control férreo y a menudo arbitrario que ejercía el grupo cercano a Koldo García. La sombra del caso Ábalos se alarga así más allá de las comisiones por mascarillas, adentrándose en la manipulación de recursos humanos y el uso de amenazas para silenciar a los técnicos que intentaban cumplir con la legalidad vigente.