El eje de las periferias: Una alianza contra el avance de la derecha
La actual coyuntura política en el sur de España ha forjado un vínculo estratégico entre Andalucía y Extremadura. En un reciente encuentro en Sevilla, Antonio Maíllo e Irene de Miguel han trazado una hoja de ruta centrada en la resistencia democrática frente a las coaliciones de PP y Vox. Para ambos líderes, la respuesta al avance conservador no reside en fórmulas electorales improvisadas, sino en la consolidación de un bloque de unidad que trascienda las siglas y se enraíce en las necesidades reales de los territorios.
La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha sido contundente al señalar que territorios como el extremeño y el andaluz comparten algo más que una frontera: comparten una historia de lucha contra la desigualdad. Según De Miguel, ambas regiones han sido tratadas históricamente como «tierras de sacrificio», zonas de las que se extraen recursos y talento para favorecer el desarrollo de otros centros de poder, una dinámica que solo puede romperse con gobiernos que prioricen lo público sobre los intereses de los grandes grupos económicos.
La unidad como método: Construcción desde la base
Uno de los puntos clave del análisis presentado es la concepción de la unidad política. Lejos de ser un acuerdo de despachos, la coalición Por Andalucía y la experiencia de Unidas por Extremadura se presentan como proyectos cocinados «a fuego lento». Esta metodología implica:
- Integración de fuerzas como Podemos e Izquierda Unida bajo un programa común.
- Resolución de conflictos desde la base social y el trabajo diario en los barrios.
- Transformación de las diferencias internas en un motor de fuerza colectiva.
- Enfoque en soluciones compartidas para problemas estructurales como el desempleo y la precariedad.
Para De Miguel, Antonio Maíllo representa el liderazgo necesario en este proceso. Lo describe como un perfil que no requiere de artificios mediáticos ni de «disfraces» electorales, puesto que su trayectoria está ligada intrínsecamente a la identidad andaluza y a la defensa de los servicios fundamentales como la sanidad y la educación pública.
Frente a la «pesadilla» de los pactos PP-Vox
La preocupación central de esta alianza es el modelo de gestión que están implantando el Partido Popular y Vox en comunidades donde ya gobiernan en conjunto. Maíllo ha calificado estos pactos como una «pesadilla» que amenaza con desmantelar los derechos sociales adquiridos. La crítica se dirige especialmente hacia las políticas que fomentan la privatización de servicios y la implementación de agendas que consideran excluyentes y clasistas.
El coordinador federal de IU sostiene que el arraigo territorial es el factor determinante para combatir esta tendencia. No se trata solo de ganar elecciones, sino de construir un proyecto político digno que se extienda por cada municipio y fortalezca el poder local. En este sentido, la propuesta de Por Andalucía busca ser el vehículo de un mandato popular que exige relevancia y autonomía frente a las directrices de los grandes lobbies que buscan convertir la región en un «decorado» para el turismo masivo.
Un cambio de ciclo basado en la coherencia
La conclusión de este encuentro subraya la necesidad de una política de la palabra y el compromiso. Se ha advertido sobre los peligros de la «política de moqueta» y el alejamiento de los problemas ciudadanos. Frente a un gobierno de Juanma Moreno en Andalucía que, según los ponentes, sigue la senda de la descapitalización de lo público, la izquierda busca movilizar a la «gente de buen corazón» para propiciar un cambio de ciclo.
Finalmente, tanto Maíllo como De Miguel coinciden en que el futuro de la izquierda pasa por la generosidad política. La unidad no es vista como un fin en sí mismo, sino como la herramienta indispensable para que la voz de los pueblos del sur sea escuchada con fuerza, evitando que sus territorios sigan subordinados a intereses ajenos al bienestar de su población. La meta es clara: un gobierno valiente que garantice que nadie se quede «en la cuneta» de los derechos laborales y sociales.
