La tensión política en la Comunidad Valenciana ha alcanzado un nuevo punto de fricción tras las recientes declaraciones de Vicent Mompó, presidente de la Diputación de Valencia. En un ejercicio de equilibrio dialéctico, el dirigente del Partido Popular ha ofrecido una disculpa pública a la ciudadanía por el tono empleado en sus redes sociales contra la ministra de Ciencia y secretaria general del PSPV, Diana Morant, aunque ha mantenido firmes sus críticas respecto a la gestión institucional de la crisis climática.
Unas disculpas enfocadas en el clima social y no en el arrepentimiento político
Mompó ha reconocido que el uso de calificativos gruesos en el ámbito digital no contribuye al clima de moderación que la sociedad demanda actualmente. El presidente provincial, que calificó a Morant con términos despectivos referentes a su lealtad con el Gobierno central, admite que, si bien no se siente orgulloso de la expresión utilizada, tampoco considera que su actuación sea motivo de una vergüenza extrema. Según su argumentación, el uso de giros lingüísticos locales puede haber sobredimensionado el impacto del mensaje al ser traducidos o interpretados fuera de su contexto habitual.
No obstante, el perdón no ha sido total ni dirigido específicamente a la figura de la ministra. El dirigente popular ha insistido en que, a pesar de la contundencia de su tuit, su intención no era otra que ejercer una crítica política directa, despojando a sus palabras de cualquier intención de ofensa personal fuera del debate público.
Rechazo a la etiqueta de machismo en el debate público
Uno de los puntos más controvertidos de su comparecencia ha sido la negación rotunda de que sus ataques tuvieran un trasfondo de violencia de género o actitudes machistas. Mompó ha defendido su trayectoria al frente de la corporación provincial, subrayando su compromiso en la lucha contra la discriminación de las mujeres.
- Defensa de la libertad de crítica política hacia cargos públicos, independientemente de su género.
- Advertencia sobre el riesgo de banalizar la violencia contra la mujer al utilizarla como arma en disputas partidistas.
- Crítica a las puestas en escena que, según su criterio, buscan generar una victimización innecesaria en el entorno político.
El presidente de la Diputación ha sido tajante al señalar que «a la política se viene llorado», instando a Morant y a otros representantes del espectro socialista a centrarse en el trabajo ejecutivo en lugar de en la repercusión mediática de los enfrentamientos dialécticos.
El fantasma de la DANA y la comparativa de responsabilidades
Para contextualizar su estallido en redes sociales, Mompó ha señalado las previas acusaciones de la ministra, quien llegó a cuestionar su labor durante la catástrofe del pasado 29 de octubre. El dirigente del PP se presenta como uno de los cargos que estuvo presente en el terreno afectado, visitando los municipios y coordinando ayudas de forma directa, frente a lo que describe como una ausencia notable por parte de Morant durante los días más críticos del temporal.
En este sentido, ha lanzado duras acusaciones sobre la prioridad del Gobierno central, mencionando que mientras la provincia se enfrentaba a una tragedia sin precedentes, la agenda de la ministra y su partido parecía más enfocada en el control institucional de entes como RTVE que en la atención inmediata a las víctimas de la DANA.
Hacia una exigencia de rendición de cuentas técnica
Finalmente, la conclusión del discurso de Mompó gira en torno a la exigencia de explicaciones técnicas. Más allá de la polémica por los insultos, el presidente provincial reclama que la ministra Morant detalle por qué se produjeron retrasos en su llegada a Valencia y cuál fue su papel real en las decisiones de emergencia. Para el dirigente popular, el foco debe volver a la eficiencia administrativa y a la reconstrucción de los pueblos afectados, abandonando la retórica de la confrontación por motivos de género que, a su juicio, solo sirve para desviar la atención de los errores de gestión cometidos por el Ejecutivo nacional.
