El pulso por la gobernanza tecnológica: ¿Algoritmos o decisiones políticas?
En el marco de la actual precampaña andaluza, el debate sobre la transformación digital ha trascendido la mera eficacia administrativa para convertirse en una cuestión de soberanía política. María Jesús Montero, líder de las filas socialistas en la región, ha planteado una reflexión crítica sobre el papel de la Inteligencia Artificial (IA) en la sociedad contemporánea, advirtiendo que ninguna herramienta tecnológica puede, ni debe, desplazar el peso de la acción política humana y el modelo de bienestar social.
Para la dirigente, el riesgo de abrazar la tecnología sin una dirección ideológica clara es ceder el control a los algoritmos y a los intereses de las grandes corporaciones que los diseñan. En un acto celebrado en Sevilla, Montero enfatizó que, si la política no orienta el desarrollo técnico, el diseño de la sociedad terminará siendo una imposición de quienes poseen el capital tecnológico, dejando de lado las necesidades reales de la ciudadanía.
El legado digital en entredicho: De la vanguardia al estancamiento
Uno de los puntos más críticos del discurso de Montero fue la comparativa entre la trayectoria histórica de Andalucía y su situación actual. La socialista recordó que la región fue pionera en hitos de digitalización sanitaria, mencionando ejemplos que en su día transformaron la atención al paciente:
- La implementación de la receta electrónica, un avance que situó a la comunidad a la cabeza del país.
- El desarrollo de plataformas como Clic Salud, que permitió el acceso universal y directo a la historia clínica digital.
- La integración de sistemas universitarios y públicos bajo un ecosistema tecnológico unificado.
No obstante, la secretaria general del PSOE-A lamentó lo que considera una «pérdida de la carrera tecnológica» en los últimos años debido al deterioro de los servicios públicos. Según su visión, la actual administración regional llega tarde al debate de la Inteligencia Artificial, intentando utilizarla ahora como un «titular tecnológico» para ocultar carencias estructurales en lugar de haberla integrado de forma orgánica en un proyecto de largo recorrido.
La estrategia de ocho años tras la visión de Pedro Sánchez
Frente a las propuestas de Juanma Moreno, que ve en la IA un instrumento para abaratar la administración y mejorar la competitividad productiva, Montero reivindicó la gestión estatal. Aseguró que el Ejecutivo de Pedro Sánchez lleva casi una década trabajando en esta materia, no como una reacción de última hora, sino a través de un ministerio diseñado específicamente para abordar los retos de la digitalización y el impacto de las nuevas tecnologías en las políticas públicas.
Esta perspectiva nacional busca que la tecnología sirva como un brazo ejecutor de la justicia social y no simplemente como un mecanismo de ahorro de costes. La dirigente insistió en que el Gobierno central ha sentado las bases para que los retos del futuro se apliquen directamente a la mejora de la vida cotidiana, sin que esto signifique deshumanizar la gestión sanitaria o educativa.
Hacia una reforma estructural: La Salud como eje de Gobierno
Para el PSOE-A, la solución a los problemas de Andalucía no reside únicamente en la incorporación de software avanzado, sino en una reestructuración del poder ejecutivo. Montero defendió la propuesta de convertir la actual Consejería de Salud en una Vicepresidencia de Salud. Esta medida busca colocar el bienestar sanitario en el «corazón» de todas las políticas transversales de la Junta.
En su conclusión, la candidata socialista fue tajante: la Inteligencia Artificial debe ser incorporada masivamente en la administración, pero su aplicación debe ser el resultado de un diseño político consciente. «Si dejamos que las máquinas decidan, ganarán los poderosos», advirtió, reafirmando que el modelo de sociedad que se pretende construir es una responsabilidad exclusivamente política que no puede ser delegada en una secuencia de código.
