En un encuentro clave celebrado en la capital hispalense, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha trazado la hoja de ruta de lo que espera de un futuro Ejecutivo nacional liderado por Alberto Núñez Feijóo. Con la vista puesta en la cita electoral del 29 de noviembre, Moreno ha dejado claro que la alternancia política no es solo una opción partidista, sino una necesidad estructural para que el sur de España deje de sufrir lo que califica como un olvido sistemático en materia de inversión estatal.
El 29-N: Un horizonte de cambio para la gestión pública
Para el dirigente andaluz, el panorama actual requiere un giro de 180 grados en la forma de entender la política de Estado. Durante un acto enfocado en los retos de la vivienda, Moreno subrayó que la gestión de Pedro Sánchez ha estado marcada por un exceso de carga ideológica que ha terminado por bloquear soluciones prácticas a problemas ciudadanos. Según el presidente autonómico, el país necesita recuperar la sensatez y la honestidad en las instituciones, viendo en la figura de Feijóo el aval de años de experiencia al frente de la gestión pública.
Moreno enfatizó que la conexión del líder gallego con la realidad andaluza es fundamental. Destacó que el proyecto del Partido Popular representa una oportunidad para restablecer la normalidad democrática y la convivencia, alejándose de las políticas de confrontación que, a su juicio, han definido la última legislatura.
Infraestructuras: El pilar olvidado para el desarrollo
Uno de los puntos más críticos del discurso de Moreno fue la denuncia del déficit de inversión en redes de transporte. El presidente de la Junta sostiene que es imposible hablar de un mercado de vivienda dinámico o de un crecimiento económico sólido si no existe una red de infraestructuras ferroviarias y carreteras que sustente estos avances. Para el líder andaluz, la situación actual es «hiriente» y supone un freno directo al potencial de una comunidad que es motor de la economía española.
Moreno trasladó a Feijóo un compromiso mutuo: que un futuro Gobierno central se convierta en un socio estratégico de Andalucía en lugar de un obstáculo. La tesis principal es que la construcción de nuevos barrios y desarrollos urbanísticos carece de sentido si el Estado no garantiza la conectividad necesaria para que esas viviendas sean realmente habitables y accesibles.
El éxito del modelo andaluz en vivienda y fiscalidad
Frente a lo que describe como «ocurrencias» del Ejecutivo central, Juanma Moreno defendió con cifras la gestión realizada en su comunidad autónoma. Andalucía se ha posicionado, según datos oficiales del Ministerio de Vivienda, como el territorio con mayor dinamismo en la construcción residencial durante la primera mitad de 2026. Este liderazgo se fundamenta en varios ejes de acción:
- Seguridad jurídica para incentivar la inversión privada y proteger a los propietarios.
- Incremento sustancial de la vivienda protegida, con más de 18.300 unidades impulsadas bajo su mandato.
- Fomento de la disponibilidad de suelo mediante la colaboración con administraciones locales.
- Rechazo al populismo en la regulación del alquiler para evitar la parálisis del mercado.
Asimismo, el presidente andaluz contrapuso su política de alivio fiscal frente a la presión impositiva del Estado. Recordó que en Andalucía ya se han implementado ocho bajadas de impuestos y anunció que los próximos presupuestos de 2027 profundizarán en este camino, buscando un ahorro que beneficie directamente el bolsillo de las familias y estimule el consumo interno.
Hacia una alianza estratégica entre Administraciones
En el cierre de su intervención, Moreno lamentó que mientras la Junta impulsa miles de viviendas, el Gobierno central no haya materializado proyectos significativos en ciudades clave como Sevilla. Criticó que la única especialidad del actual gabinete de Sánchez sea, irónicamente, «levantar muros» sociales en lugar de edificios, instando a que el 29-N se convierta en la llave para abrir una etapa de colaboración institucional sin precedentes.
La propuesta es clara: un modelo de rigor y diálogo con los sectores productivos que pueda exportarse al resto de España. Moreno confía en que, con un cambio en la Moncloa, Andalucía dejará de ser una comunidad ignorada para convertirse en el epicentro de un nuevo ciclo de prosperidad nacional basado en la gestión eficiente y el respeto a la autonomía.
