Mossos no hallan llamadas de Puigdemont en su huida

El rastreo de las comunicaciones digitales no ha arrojado los resultados esperados por la acusación. Los Mossos d’Esquadra han confirmado, a través de un exhaustivo informe pericial, la ausencia total de contacto telefónico directo entre el expresidente Carles Puigdemont y los tres agentes de la policía autonómica que están siendo investigados por su presunta colaboración en la huida del líder de Junts el pasado 8 de agosto de 2024 tras su fugaz aparición en Barcelona.

Un vacío de evidencias en el registro de llamadas

La Unidad de Medios Técnicos Operativos, integrada en la Comisaría General de Investigación Interna, ha sido la encargada de desgranar los flujos de información de los dispositivos incautados. Según el documento remitido al juzgado, los analistas no han detectado «ninguna llamada» ni intercambio de mensajes que conecte al político gerundense con los efectivos policiales señalados.

Este análisis forense surge tras un mandato de la Audiencia de Barcelona, que en diciembre de 2025 revirtió una decisión previa para profundizar en la posible coordinación de la fuga. El periodo bajo lupa comprendía desde el 8 de julio hasta el 9 de agosto de 2024, buscando cualquier rastro en aplicaciones de mensajería cifrada como Telegram o WhatsApp, además de los tradicionales SMS y llamadas de voz.

Cooperación técnica y análisis de terminales

A diferencia de otros procesos judiciales donde la obtención de pruebas encuentra obstáculos técnicos, en este caso los agentes investigados mantuvieron una postura de colaboración voluntaria. Los cuatro teléfonos móviles implicados fueron entregados junto a sus respectivas tarjetas SIM y las contraseñas de desbloqueo, facilitando un volcado de datos limpio y sin necesidad de intervenciones forzosas complejas.

  • Análisis de tarificación telefónica proporcionado por las operadoras.
  • Estudio de metadatos en aplicaciones de comunicación segura.
  • Cruce de números vinculados al entorno de Puigdemont con los de los investigados.

Tras la revisión de todo este material, la única comunicación que la policía ha tildado de «interés» —aunque sin relevancia penal directa respecto a Puigdemont— fue una conversación de apenas 55 segundos entre dos de los agentes investigados, producida a finales de julio. No obstante, en lo que respecta a la figura del expresidente, las líneas de investigación tecnológica se encuentran en un punto muerto.

Implicaciones para la instrucción judicial

El resultado de este informe supone un revés para las tesis que sostenían una coordinación digital directa y constante entre el líder independentista y los Mossos durante las semanas previas a su retorno y posterior desaparición. Los datos aportados por las compañías de telefonía refuerzan esta conclusión, indicando que no existe coincidencia alguna entre las líneas monitorizadas y los terminales asociados habitualmente al entorno del expresidente.

Con este escenario, la investigación judicial deberá determinar si la presunta ayuda prestada se basó en métodos de comunicación que no dejaron rastro digital o si, por el contrario, la logística de la huida fue ajena a los dispositivos personales de los agentes señalados. Por ahora, el silencio digital es la nota predominante en un sumario que sigue buscando respuestas sobre lo ocurrido aquel 8 de agosto en las calles de Barcelona.