Una perfección inédita en la trayectoria de Mourinho
El regreso de José Mourinho al banquillo del Santiago Bernabéu ha roto todos los moldes estadísticos previos. En los albores de esta campaña en LaLiga EA Sports, el técnico luso ha conseguido una hazaña que se le resistió durante su trienio más mediático (2010-2013): encadenar tres victorias consecutivas en el arranque doméstico. Este pleno de puntos no solo supone una inyección de moral tras varias temporadas de sequía de títulos importantes, sino que redefine la capacidad de adaptación de un entrenador que ha vuelto con una ambición renovada.
La actual gestión del calendario, marcada por la proximidad del Mundial y una carga de partidos asfixiante, no ha impedido que el conjunto merengue muestre una solvencia arrolladora. Con nueve puntos de nueve posibles, Mourinho firma su arranque más prolífico en la capital española, superando sus propios registros históricos en un contexto de máxima exigencia competitiva.
El impacto de las nuevas estrellas: Mbappé y Bellingham
La metamorfosis del equipo no se entiende sin la efectividad de sus piezas angulares. La reciente goleada por 4-0 ante el Málaga CF ha servido para consolidar un sistema donde Kylian Mbappé y Jude Bellingham actúan como catalizadores del éxito. Mientras el delantero francés demuestra una voracidad letal de cara a portería, el centrocampista inglés sigue dominando los tiempos del juego, convirtiéndose en el eje vertebrador del esquema luso.
La trayectoria en estas tres jornadas ha sido un despliegue de recursos ofensivos y solidez defensiva:
- RCDE Stadium: Un agónico gol de Carlos Espí en el tiempo de descuento aseguró los primeros tres puntos en un campo tradicionalmente complicado.
- Real Sociedad: Un triunfo contundente (4-1) liderado por la puntería de Mbappé, quien firmó un triplete para recordar.
- Málaga CF: Una exhibición coral que cerró el ciclo de los primeros ocho días de competición con una autoridad incuestionable.
Superando el pasado: El contraste con la ‘Liga de los Récords’
Resulta paradójico que incluso en la mítica temporada 2011-12, en la que el Real Madrid alcanzó los 100 puntos y los 121 goles, Mourinho no lograra este inicio perfecto. En aquel entonces, un traspié ante el Levante en la tercera jornada empañó el arranque. Si retrocedemos a su debut en 2010, un empate sin goles en Mallorca ya le privó de la excelencia estadística desde el primer mes.
Hoy, con una plantilla reforzada por seis caras nuevas, el preparador de Setúbal ha priorizado la eficiencia inmediata. La diferencia radica en la madurez del bloque y en una gestión de rotaciones que parece haber aprendido de las experiencias pasadas, evitando los pinchazos tempraneros que suelen condicionar la lucha por el título liguero.
A la caza de los registros de Xabi Alonso y Luxemburgo
Aunque el inicio es inmejorable, la historia del club blanco impone retos mayúsculos. Mourinho ya ha dejado atrás los arranques de su primera etapa, pero en el retrovisor aparecen nombres recientes y clásicos. Por un lado, el legado de Xabi Alonso, quien logró seis victorias iniciales en la campaña anterior, o el interinato de Álvaro Arbeloa con sus cinco triunfos seguidos.
No obstante, el horizonte final lo marca Vanderlei Luxemburgo, cuyo récord de siete victorias consecutivas en 2005 sigue siendo el listón a batir. El desafío para este nuevo Real Madrid será mantener la intensidad física y mental para no solo igualar estas marcas, sino para establecer una nueva era de dominio bajo el mando del siempre polémico, pero ahora impecable, The Special One.
