La escalada de tensión política derivada de la crisis migratoria en Canarias ha generado un nuevo choque de declaraciones entre el Ejecutivo central y el autonómico. El ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, ha criticado duramente la postura del presidente canario, Fernando Clavijo, recordándole que la parálisis en las soluciones legislativas recae sobre sus propios aliados de gobierno.
Contradicciones en las alianzas del archipiélago
Desde Bilbao, en el marco de la presentación de un nuevo centro tecnológico de la firma NTT Data, López lamentó que Clavijo dirija sus reproches hacia el Estado en lugar de hacia el Partido Popular (PP). El ministro subrayó que el socio parlamentario de Coalición Canaria es precisamente quien ha dinamitado los consensos actuales y se opone a la aplicación de normativas que aliviarían la presión en las islas.
- Bloqueo sistemático de la reforma de la Ley de Extranjería.
- Priorización de la confrontación política sobre la gestión humanitaria.
- Falta de exigencia de Clavijo hacia sus socios de gobierno regionales.
Gestión institucional frente a estrategia mediática
El ministro defendió la labor del Gobierno de España, asegurando que la colaboración con el Cabildo de El Hierro y otras administraciones es constante. Según López, el presidente canario prefiere «hacer política» con la llegada de cayucos antes que reconocer que es el bloque conservador quien impide una distribución solidaria y legal de los migrantes, dejando a Canarias en una situación de vulnerabilidad por intereses partidistas.
Finalmente, López insistió en que el Ejecutivo central mantiene su mano tendida para buscar soluciones técnicas, pero advirtió que no se puede avanzar si el presidente regional no mira hacia quienes realmente están bloqueando las leyes beneficiosas para la comunidad autónoma.
