La actual coyuntura política en el Estado español no se limita a una simple alternancia de poder, sino que refleja una crisis institucional profunda. Según ha manifestado el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, nos encontramos ante una ofensiva coordinada que califica como un «golpe de Estado blando». Esta maniobra, orquestada por la extrema derecha y sectores clave de los aparatos estatales, buscaría socavar la legitimidad del Ejecutivo y erosionar las bases democráticas antes de una posible victoria de la coalición entre PP y Vox.
La estrategia del asedio institucional y judicial
Para la izquierda soberanista vasca, la agresividad de la oposición conservadora ha cruzado líneas rojas preocupantes. Otegi señala que la amenaza de llevar a Pedro Sánchez ante los tribunales no es una hipérbole electoralista, sino un síntoma de un fenómeno más oscuro. El análisis sugiere que si las estructuras del Estado están dispuestas a perseguir judicialmente a un presidente del Gobierno en ejercicio, el escenario para las fuerzas independentistas y los movimientos de izquierda será significativamente más hostil.
Este diagnóstico se apoya en la percepción de que la política convencional ha caído en una frivolidad peligrosa, donde los problemas de Estado se utilizan como herramientas de desgaste inmediato sin medir las consecuencias a largo plazo para la convivencia y la salud de las instituciones.
Euskal Herria como muro de contención antifascista
Frente a la posibilidad de un gobierno central liderado por Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, la propuesta de Otegi no se limita a una resistencia de siglas políticas. La tesis central de EH Bildu es la construcción de una respuesta de «país». Esta estrategia busca que la sociedad vasca se articule como un bloque sólido que trascienda los intereses partidistas.
- Identidad Nacional: Protección del autogobierno y las instituciones propias frente a la recentralización.
- Valores Democráticos: Consolidación de un bloque antifascista y antiautoritario.
- Derechos Sociales: Defensa de la agenda soberanista y progresista ante el avance de las políticas neoliberales y conservadoras.
Crisis migratoria: Más allá de las fronteras y los muros
El líder independentista también ha reflexionado sobre la gestión de crisis territoriales y humanitarias, como la vivida recientemente en Ceuta. Aunque reconoce la complejidad técnica de estas situaciones, critica que el enfoque se limite a la seguridad fronteriza. Otegi propone un cambio de paradigma radical: en lugar de invertir en muros, la solución pasa por una responsabilidad histórica hacia el continente africano.
El análisis subraya que el empobrecimiento sistemático de las naciones del sur es el motor de la migración. Por tanto, el verdadero progreso social y la estabilidad solo llegarán cuando se fomente el desarrollo económico y la dignidad en los países de origen, rompiendo con el ciclo de explotación que ha caracterizado la relación entre Europa y África.
Un ciclo electoral decisivo para el soberanismo
Con la vista puesta en los próximos comicios, EH Bildu se posiciona como el referente de una izquierda soberanista, feminista y ecologista que busca ofrecer certidumbre en un panorama español que describe como fragmentado. Mientras otros sectores de la izquierda estatal enfrentan procesos de división interna, el soberanismo vasco intenta capitalizar el miedo al autoritarismo mediante una movilización que sitúe a Euskal Herria como la solución política a la deriva del Estado.
En conclusión, el escenario planteado por Arnaldo Otegi advierte sobre un cambio de ciclo donde la defensa de las libertades democráticas no dependerá de las alianzas tradicionales en Madrid, sino de la capacidad de los territorios para articular un proyecto político propio y resistente a la ofensiva de la derecha radical.
