La consolidación del proyecto político de Juanfran Pérez Llorca al frente de la Generalitat Valenciana ha dado un paso definitivo este miércoles. Con la aprobación de los presupuestos para el ejercicio 2026, el ejecutivo autonómico no solo asegura su viabilidad económica para el próximo año, sino que reafirma la solidez del bloque conformado por el Partido Popular y Vox en las Cortes Valencianas.
Un presupuesto marcado por la era post-Mazón
Estos son los primeros estados de cuentas diseñados íntegramente bajo el liderazgo de Pérez Llorca desde que asumiera el cargo hace ocho meses, tras el relevo de Carlos Mazón. La votación en el hemiciclo ha reflejado la actual aritmética parlamentaria: una mayoría holgada de 53 votos (40 del PP y 13 de Vox) frente al bloque de la oposición liderado por el PSPV-PSOE y Compromís, que han manifestado un rechazo frontal a las cuentas.
La cuantía total de los presupuestos asciende a 33.305 millones de euros, una cifra que busca dar respuesta a las necesidades de gestión de la autonomía, pero que también incorpora un fuerte cariz ideológico fruto de las negociaciones entre los socios parlamentarios.
El eje de la ‘prioridad nacional’ y las concesiones políticas
Uno de los puntos más debatidos y significativos de este acuerdo presupuestario es la inclusión de la denominada prioridad nacional. Este concepto, impulsado con determinación por el grupo parlamentario Vox, se aplicará estratégicamente en dos áreas fundamentales para la ciudadanía:
- Ayudas sociales: Criterios de acceso que priman la vinculación nacional en el reparto de subsidios.
- Vivienda pública: Nuevas directrices en la baremación para el acceso a inmuebles de protección oficial y ayudas al alquiler.
El Partido Popular ha mostrado una amplia disposición para integrar las enmiendas de su socio, rechazando casi de forma sistemática las 5.000 propuestas presentadas por los grupos de izquierda. No obstante, el consenso no ha sido absoluto; el PP ha marcado una línea roja al rechazar la pretensión de Vox de recortar nuevamente los fondos destinados a la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), preservando así el marco institucional de la lengua propia.
Estabilidad parlamentaria frente a la crítica de la oposición
El ambiente en las Cortes tras la aprobación ha sido de triunfo para las fuerzas del espectro de la derecha. Mientras los diputados populares celebraban puestos en pie, el presidente Pérez Llorca protagonizaba un gesto significativo al acercarse al escaño de José María Llanos, síndic de Vox, para sellar el pacto con un apretón de manos.
Este escenario de unidad contrasta con las duras críticas de los socialistas y nacionalistas, quienes denuncian que estas cuentas suponen un retroceso en derechos y una sumisión del PP a la agenda de sus socios. Con 33.305 millones de euros en juego, la Comunidad Valenciana se encamina hacia un 2026 donde la gestión de Pérez Llorca será examinada bajo el prisma de estos presupuestos, los terceros de la legislatura y los que marcan su verdadera impronta presidencial.
