El PP mantendría la mayoría en Andalucía; desplome del PSOE

El panorama político en el sur de España parece haber dado un vuelco definitivo. Según los últimos datos de intención de voto proporcionados por Sigma Dos, el mapa electoral de Andalucía se tiñe de azul con una solidez que disipa cualquier duda sobre el cambio de ciclo. La hegemonía que antaño ostentó el socialismo ha sido reemplazada por una mayoría absoluta del Partido Popular, que bajo el liderazgo de Juanma Moreno, se encamina a revalidar su control total del Parlamento autonómico el próximo 17 de mayo.

El desplome histórico de la marca socialista

La noticia más impactante del reciente sondeo no es solo la victoria popular, sino el hundimiento sin precedentes del PSOE-A. La formación liderada ahora por María Jesús Montero se enfrenta a un escenario desolador: con apenas un 22,9% de los apoyos, el partido caería a su suelo histórico. Esta debacle se traduce en una representación de entre 27 y 29 escaños, una cifra que los sitúa por debajo de los 30 diputados actuales y confirma una tendencia de alejamiento del votante tradicional andaluz.

Este retroceso de 1,2 puntos respecto a las elecciones de junio de 2022 refleja una crisis de identidad y de liderazgo que no ha logrado ser revertida. La incapacidad de los socialistas para articular una oposición atractiva ha permitido que el bloque de centro-derecha se consolide como la única opción viable de gobernabilidad para la mayoría de la población.

Juanma Moreno: La consolidación del modelo popular

Por el contrario, el Partido Popular de Andalucía mantiene una salud electoral envidiable. Con un 42,8% de los sufragios proyectados, Moreno Bonilla conseguiría retener la mayoría absoluta situada en los 55 escaños, pudiendo alcanzar incluso los 57. Aunque supone un ligero ajuste respecto a los resultados de hace cuatro años, la capacidad de resistencia del PP es notable en un contexto de alta volatilidad.

El éxito del modelo popular se fundamenta en varios factores estratégicos que han transformado el tablero político:

  • Gestión institucional: Una percepción de estabilidad que atrae al votante moderado.
  • Liderazgo personal: Juanma Moreno se posiciona como el líder mejor valorado (4,9), rozando el aprobado en un entorno de desafección política.
  • Centralidad: La absorción de gran parte del antiguo electorado de centro que busca evitar la polarización extrema.

El crecimiento de Vox y la fragmentación a la izquierda

A la derecha del PP, Vox experimenta un crecimiento significativo. La formación de Manuel Gavira ascendería hasta el 15,6% de los votos, lo que les otorgaría entre 17 y 19 escaños (frente a los 14 actuales). Este incremento de más de dos puntos porcentuales sugiere que existe un sector del electorado que demanda políticas más contundentes, a pesar de la fortaleza de la mayoría popular.

En el otro extremo del espectro, el espacio a la izquierda del PSOE sobrevive con una ligera mejoría, aunque atomizado en diferentes siglas:

  • Por Andalucía: La plataforma liderada por Antonio Maíllo obtendría el 8,1% de los votos, asegurando entre 5 y 6 representantes.
  • Adelante Andalucía: Con José Ignacio García al frente, la formación mantendría su resistencia con un 5,7% de apoyo y 2 diputados.

Liderazgos y percepción ciudadana

La valoración de los candidatos según Sigma Dos revela una brecha insalvable entre el presidente de la Junta y sus competidores. Mientras Juanma Moreno lidera el ranking, el resto de figuras políticas se sitúan en niveles de aprobación muy bajos. Destaca negativamente la nota de María Jesús Montero, quien con un 2,8 se posiciona como la líder menos valorada, incluso por detrás de los representantes de las fuerzas minoritarias de izquierda y de Vox.

A falta de pocas semanas para la cita con las urnas, los datos sugieren que Andalucía ha ratificado su apuesta por la estabilidad del Partido Popular. El reto para el bloque progresista ya no es solo intentar arrebatar la presidencia, sino evitar una irrelevancia política que parece acentuarse con cada nuevo sondeo.