Pradales lidera el Sociómetro vasco frente a Otxandiano

El liderazgo consolidado de Imanol Pradales: un consenso que traspasa siglas

El panorama político en Euskadi arroja una fotografía de estabilidad en torno a la figura del actual Lehendakari. Según los datos recogidos en el más reciente Sociómetro vasco, elaborado por el Gabinete de Prospección Sociológica, Imanol Pradales se afianza como la opción preferida para liderar el Gobierno Vasco, obteniendo el respaldo directo del 25% de la población. Este dato cobra especial relevancia al observar que su capacidad de atracción no se limita a los votantes del PNV, sino que permea en nichos electorales del PSE-EE, el Partido Popular e incluso entre quienes optan por la abstención.

En la otra cara de la moneda se sitúa Pello Otxandiano. El representante de EH Bildu es señalado por el 11% de los encuestados como el candidato ideal, encontrando su principal base de apoyo en las filas de su propia formación y en sectores vinculados a la izquierda confederal, como Sumar y Elkarrekin Podemos. La distancia entre ambos líderes subraya una hegemonía del bloque nacionalista moderado en la percepción de solvencia institucional, mientras que el resto de los candidatos, como Eneko Andueza o Amaia Martínez, se mantienen en un discreto 5% de preferencias.

Conocimiento y valoración: los aprobados de la clase política vasca

Más allá de las preferencias directas, el sondeo —basado en más de 3.400 entrevistas realizadas a finales de mayo de 2026— mide el grado de penetración de los líderes en la conciencia colectiva. Imanol Pradales no solo es el más deseado, sino también el más conocido, con un índice de notoriedad del 77%. En términos de calificación, logra un 5,8 sobre 10, su cifra más alta hasta la fecha. Solo Otxandiano consigue acompañarle en el terreno del aprobado con un 5,3, mientras que figuras como Javier de Andrés (3,0) o Jon Hernández (4,1) quedan por debajo de la nota de corte.

  • Imanol Pradales (PNV): 77% de conocimiento y 5,8 de valoración media.
  • Pello Otxandiano (EH Bildu): 50% de conocimiento y 5,3 de nota.
  • Eneko Andueza (PSE-EE): 50% de conocimiento y un 4,5 de valoración.
  • Javier de Andrés (PP): 42% de conocimiento y una nota de 3,0.

Simpatía partidista y el auge del desinterés político

A pesar de la solidez de los liderazgos individuales, el informe detecta una señal de alerta: el interés por la política ha sufrido un retroceso de seis puntos respecto al trimestre anterior, situándose en un 42%. Esta tendencia al desapego convive con una sociedad que se autoubica mayoritariamente en el centro (50%) y que mantiene una inclinación ideológica hacia la izquierda moderada, con una media de 4,2 en la escala tradicional.

En cuanto a la cercanía con las siglas, el PNV sigue liderando el ranking de simpatía con 5,2 puntos. Es interesante notar el empate técnico entre EH Bildu y el PSE-EE, ambos con 4,4 puntos. El análisis por edades confirma una brecha generacional evidente: mientras los menores de 30 años se inclinan por opciones soberanistas de izquierda, la población senior de más de 65 años ejerce como el principal dique de contención del centro y del nacionalismo institucional.

Gestión institucional: el contraste entre la macroeconomía y el bienestar social

La percepción de la realidad vasca sigue siendo notablemente más optimista que la que se tiene sobre el contexto estatal. Un rotundo 64% califica la situación política en Euskadi como positiva, frente a un demoledor 76% que ve con pesimismo el panorama en el resto de España. No obstante, el Gobierno Vasco no está exento de críticas internas. Aunque áreas como la cultura, el euskera y la innovación reciben el aplauso ciudadano, existen puntos críticos que tensionan la relación con el electorado:

  • Vivienda: Se posiciona como el sector con peor valoración ciudadana.
  • Osakidetza: La gestión sanitaria sigue generando dudas y valoraciones negativas.
  • Administración: La ciudadanía demanda una mayor simplificación de los trámites burocráticos.

En conclusión, el Sociómetro de 2026 dibuja una sociedad que confía en la capacidad técnica y la honestidad de sus instituciones, pero que empieza a mostrar signos de fatiga política. El reto para el Ejecutivo de Pradales será transformar ese respaldo personal en soluciones tangibles para problemas estructurales como el acceso al hogar o la eficiencia de los servicios públicos, en un escenario donde la identidad vasca y el deseo de autogobierno se mantienen estables, con un 43% de la población sintiéndose primordialmente vasca.