El PSOE lleva a Fiscalía la vivienda pública en Alicante

La gestión de la vivienda protegida en Alicante ha pasado de ser una política de bienestar social a convertirse en un escándalo judicial de grandes dimensiones. La portavoz del PSPV, Ana Barceló, ha formalizado una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción que pone bajo la lupa la adjudicación de inmuebles construidos sobre suelo municipal. Este movimiento legal surge tras detectar irregularidades que apuntan directamente al núcleo del gobierno local liderado por el popular Luis Barcala.

Cinco presuntos delitos en el corazón del urbanismo alicantino

La denuncia presentada no se limita a una crítica política, sino que detalla una serie de conductas que podrían encajar en tipos penales graves. Según la formación socialista, el proceso de adjudicación de estas viviendas en parcelas públicas ha estado viciado por un presunto conflicto de intereses y una falta absoluta de transparencia. Los cargos que se solicitan investigar incluyen:

  • Prevaricación administrativa en la toma de decisiones.
  • Negociaciones prohibidas a funcionarios públicos.
  • Fraude a la administración y estafa.
  • Fraude de ley con relevancia penal.
  • Tráfico de influencias y beneficio personal.

El núcleo de la controversia reside en cómo personas estrechamente vinculadas al Partido Popular habrían resultado beneficiarias de promociones que, por definición, deberían estar destinadas a paliar la emergencia habitacional de los colectivos más vulnerables.

El contraste social: 5.400 familias frente a los privilegios políticos

La gravedad del asunto se acentúa al observar las cifras de exclusión en la ciudad. Actualmente, más de 5.400 familias engrosan la lista de espera para acceder a un hogar bajo algún régimen de protección pública. Mientras la ciudadanía se enfrenta a precios de alquiler prohibitivos y a la imposibilidad de adquirir una propiedad, la investigación apunta a que exediles y familiares de altos cargos habrían tenido un acceso privilegiado a estos recursos.

Entre los nombres propios que han precipitado esta crisis institucional destacan la exconcejala de Urbanismo, Rocío Gómez, y la antigua directora general, María Pérez-Hickman. Ambas han abandonado sus puestos en la última semana, unas dimisiones que para la oposición no son sino la confirmación de que existe un problema político profundo que no se soluciona únicamente con ceses, sino con la asunción de responsabilidades penales y éticas.

Exigencia de transparencia y control en el suelo municipal

Desde el PSPV se subraya que el interés general ha sido sacrificado en favor de una red de afinidades. El hecho de que un arquitecto municipal y familiares directos de cargos nombrados por el alcalde figuren en el reparto de pisos de una parcela municipal sugiere, a juicio de los denunciantes, una ausencia total de mecanismos de fiscalización interna.

La presión sobre Luis Barcala aumenta para que convoque un pleno extraordinario y cree una comisión de investigación que arroje luz sobre los criterios de baremación utilizados. La sospecha de que se ha vulnerado el derecho constitucional de acceso a la vivienda para favorecer al entorno del PP ha colocado al Ayuntamiento de Alicante en una situación de extrema fragilidad democrática.

La justicia deberá ahora determinar si este «reparto de pisos» fue una cadena de errores administrativos o un plan orquestado para beneficiar a la estructura del partido en el poder, en detrimento de los miles de alicantinos que siguen esperando una oportunidad para tener un techo digno.