Exgerente del PSOE admite ingresos atípicos ante el Supremo

La arquitectura financiera del PSOE durante la etapa de José Luis Ábalos ha quedado bajo la lupa del Tribunal Supremo tras el testimonio clave de Mariano Moreno. Quien fuera gerente de la formación entre 2017 y 2021 ha tenido que dar explicaciones sobre una operativa que, si bien se pretendía estrictamente bancarizada, presentaba grietas significativas en forma de pagos en metálico y flujos de efectivo que la Guardia Civil califica como sospechosos.

Ingresos atípicos: El origen del dinero en la caja

Durante su declaración, Moreno introdujo un concepto que ha despertado el interés de los investigadores: los ingresos atípicos. Aunque el exgerente intentó minimizar su impacto asegurando que casi la totalidad de los fondos provenían de transferencias bancarias directas, admitió que la caja del partido se nutría ocasionalmente de otras fuentes menores, como la venta de merchandising.

Este matiz es relevante porque la UCO ha detectado discrepancias entre la contabilidad oficial y el dinero que realmente circulaba para sufragar los gastos de la Secretaría de Organización. Moreno defendió que la trazabilidad era absoluta, pero el reconocimiento de que existían entradas de dinero no bancarizadas abre un nuevo frente sobre el control real de la liquidez en la sede de Ferraz.

La logística de los sobres y el papel de Koldo García

Uno de los puntos más críticos de la comparecencia fue la gestión de los gastos atribuidos a Koldo García, el asesor de confianza de Ábalos. La investigación sugiere una dinámica de entrega de sobres con efectivo que dista mucho de los procedimientos administrativos convencionales de una organización política moderna. Según la declaración de otros empleados del partido, el flujo de dinero presentaba las siguientes características:

  • Uso de sobres con el anagrama del partido depositados en la recepción de la sede.
  • Pagos en efectivo que en ocasiones superaban los límites legales establecidos para la lucha contra el fraude fiscal.
  • Falta de justificantes de recepción en las entregas directas a los colaboradores del exministro.
  • Un sistema de «adelanto de gastos» que permitía disponer de efectivo antes de la fiscalización definitiva.

A pesar de que Moreno sostuvo que el 99,4% de los movimientos eran mediante transferencia bancaria, los informes policiales reflejan una realidad distinta, con retiradas de cuentas bancarias que rozan el millón de euros destinadas específicamente a pagos manuales durante el periodo bajo sospecha.

Alertas internas por gastos desproporcionados

El exgerente reconoció que no todo fue una gestión plácida. En su momento, llegó a cuestionar la idoneidad de ciertos tickets presentados por el equipo de Ábalos al considerarlos desproporcionados. Citó como ejemplo una comida en Vigo que superaba los 700 euros, un indicativo de que el control de la gerencia detectaba anomalías, aunque estas no impidieron que la operativa continuara.

Llama la atención la evolución profesional de Mariano Moreno tras su salida de la gerencia del PSOE. Actualmente preside Enusa, una empresa pública estratégica, percibiendo una remuneración anual que supera los 240.000 euros. Esta posición ha sido señalada por las acusaciones como parte de un esquema de recompensas por el silencio o la gestión discreta de las finanzas internas del partido en años convulsos.

La brecha entre la contabilidad y la realidad operativa

La defensa de los implicados insiste en que todo gasto estaba respaldado por un ticket, pero el Tribunal Supremo ha puesto sobre la mesa documentos de liquidación prácticamente vacíos donde solo figura la cifra total, sin desglose ni justificación real de la actividad realizada. Este «descontrol», como lo definieron algunos testigos, es el núcleo de la pieza separada por financiación ilegal que se instruye de forma paralela.

En conclusión, el testimonio de Moreno, lejos de cerrar las sospechas, ha consolidado la tesis de que en el PSOE coexistían dos sistemas de pago: uno oficial y digitalizado, y otro periférico, basado en el metálico y la discrecionalidad de los altos cargos de Organización. La justicia deberá determinar ahora si esos «ingresos atípicos» y el manejo de billetes en Ferraz constituyen una estructura de financiación al margen de la ley.