Sáenz de Tejada niega complot contra la juez Beatriz Biedma

La tensión en el seno del denominado caso cloacas ha alcanzado un nuevo punto álgido ante la inminente declaración del exjuez y abogado Luis José Sáenz de Tejada. En un movimiento estratégico previo a su comparecencia ante el magistrado Santiago Pedraz en la Audiencia Nacional, la defensa de Sáenz de Tejada ha remitido un escrito que no solo desmiente las acusaciones de acoso y conspiración, sino que lanza graves señalamientos contra la juez Beatriz Biedma por supuestas irregularidades procesales.

Desmentido rotundo: Ni agresiones físicas ni control de redes sociales

Uno de los pilares de la acusación se centraba en un presunto contacto entre el investigado y Cintia Rocho, integrante de un conocido clan vinculado al narcotráfico en Extremadura. Según el relato de la defensa, es rotundamente falso que Sáenz de Tejada buscara «eliminar» o atentar físicamente contra la magistrada Biedma. El escrito subraya la inexistencia de vínculos con el clan de Los Rocho para fines delictivos, calificando las sospechas como meras conjeturas sin base probatoria.

Asimismo, el investigado ha querido distanciarse de la guerra digital que se libra en redes sociales. Sáenz de Tejada sostiene que no tiene relación alguna con la administración de ciertos perfiles de Facebook que han sido utilizados para atacar la integridad de la justicia pacense. Para respaldar esta afirmación, su defensa alude a investigaciones policiales previas donde ya se habría identificado a los verdaderos gestores de estas cuentas, ajenos por completo al entorno del letrado.

El contraataque: Filtraciones y la sombra de la parcialidad

La estrategia de Sáenz de Tejada ha dado un giro al situar a la juez Biedma en el centro de la polémica mediática. El abogado sostiene que la magistrada habría incurrido en una revelación de datos confidenciales del procedimiento al facilitar información sensible a periodistas. En concreto, se menciona la aparición del periodista Alejandro Entrambasaguas en medios de comunicación, donde afirmó poseer autorización para divulgar detalles íntimos y procesales de la magistrada.

Esta supuesta cercanía con el ámbito periodístico es utilizada por la defensa para cuestionar la objetividad de la instrucción. Según el escrito, se habrían producido los siguientes hechos:

  • Difusión de conversaciones personales de la magistrada en programas de televisión de alcance nacional.
  • Valoraciones subjetivas sobre la situación procesal de los investigados antes de ser notificadas oficialmente.
  • Uso de la plataforma mediática para condicionar la opinión pública sobre el caso cloacas.

Investigaciones paralelas al margen de la ley

El punto más controvertido del escrito de defensa reside en la denuncia de indagaciones privadas llevadas a cabo por la propia Beatriz Biedma. Sáenz de Tejada afirma que, desde el año 2023, la juez inició una suerte de investigación autónoma, saltándose los protocolos judiciales y policiales estándar tras el hallazgo de anotaciones sospechosas en una libreta incautada.

Según el exjuez, Biedma habría contactado personalmente con individuos que mantenían causas abiertas en su propio juzgado para obtener información, ocultando inicialmente estas gestiones cuando el caso llegó a la Audiencia Nacional. Esta conducta, a ojos de la defensa, vicia el procedimiento y demuestra una obsesión personal que nubla la imparcialidad requerida en cualquier proceso penal.

Un conflicto que trasciende lo jurídico

Lo que comenzó como una investigación sobre el supuesto acoso a una magistrada se ha transformado en un enfrentamiento abierto que pone de relieve las tensiones internas en los juzgados de Badajoz. La defensa utiliza actas del TSJ de Extremadura para demostrar que la juez Biedma ya mantenía litigios contra páginas de opinión judicial mucho antes de que Sáenz de Tejada apareciera en el radar de la investigación, sugiriendo una animadversión preexistente.

La declaración ante el juez Santiago Pedraz será determinante para esclarecer si las pruebas contra Sáenz de Tejada tienen la solidez necesaria o si, por el contrario, el procedimiento está contaminado por irregularidades en su origen. Por ahora, el caso cloacas sigue sumando capas de complejidad, donde las acusaciones de conspiración criminal se cruzan con denuncias de espionaje y mala praxis judicial.