Asturias investiga la Santina Queer por delito religioso

El debate sobre los límites de la libertad de expresión y el respeto a las creencias vuelve a situarse en el epicentro judicial asturiano. El Juzgado de Instrucción de Villaviciosa ha formalizado la apertura de diligencias previas para determinar si la exhibición de la denominada Santina Queer durante las movilizaciones del pasado 8 de marzo constituye un delito contra los sentimientos religiosos. Esta decisión judicial surge tras la querella interpuesta por la Fundación Española de Abogados Cristianos, que ve en este acto un ataque directo y deliberado hacia la fe católica.

Investigación judicial en marcha: Identificación y toma de declaraciones

La magistrada a cargo del caso ha iniciado una serie de actuaciones procesales orientadas a esclarecer la autoría y la intención detrás de la performance. Según la resolución, se ha ordenado la identificación de los organizadores del grupo vinculado a la Asamblea Moza d’Asturies, quienes portaron la figura durante la manifestación en Villaviciosa. El proceso incluirá citaciones para los investigados y la comparecencia de testigos que presenciaron los hechos.

La instrucción se centra en analizar si el uso de una imagen que imitaba a la Virgen de Covadonga, modificada con elementos de la iconografía trans y banderas arcoíris, traspasó la línea de la crítica social para convertirse en una burla punible. Los tribunales deberán evaluar si existió un ánimo de ofensa manifiesto, un elemento jurídico clave para tipificar el delito de escarnio en el Código Penal español.

El origen del conflicto: Activismo frente a tradición religiosa

Los hechos que han motivado la denuncia se produjeron en el contexto del Día Internacional de la Mujer. Durante el desfile, los participantes presentaron una versión alternativa de la patrona de Asturias, la popularmente conocida como «La Santina», ataviada con gafas de sol y simbología LGTBIQ+. Según los denunciantes, la puesta en escena no fue casual, sino que replicó deliberadamente la estructura de una procesión de Semana Santa para amplificar el impacto de la parodia.

Además de la estética de la imagen, la denuncia de Abogados Cristianos subraya que durante el recorrido se corearon consignas hostiles contra la jerarquía eclesiástica y el Arzobispo de Oviedo. Para la fundación, estos actos representan una «provocación ideológica» que utiliza símbolos sagrados para fines políticos, menospreciando el valor espiritual que la Virgen de Covadonga representa para miles de ciudadanos.

Precedentes y la postura de Abogados Cristianos

La estrategia legal de la asociación denunciante se apoya en resoluciones anteriores donde la justicia española ha intervenido ante actos similares. Un ejemplo recurrente en su argumentario es la condena relacionada con la procesión del «Chumino Rebelde» en Málaga, donde los tribunales apreciaron una vulneración de los sentimientos religiosos de la comunidad católica.

  • Defensa del patrimonio espiritual: La organización sostiene que los símbolos sagrados no deben ser instrumentalizados como herramientas de propaganda.
  • Igualdad ante la ley: Denuncian una supuesta doble vara de medir, argumentando que este tipo de acciones no se realizan contra otras confesiones religiosas.
  • Protección del sentimiento religioso: Recalcan que el respeto a las creencias es un pilar fundamental de la convivencia democrática.

Un debate sobre los límites de la provocación

Desde la presidencia de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos ha manifestado que la Virgen de Covadonga trasciende la esfera política y debe ser respetada como un emblema de fe. La controversia ha generado un intenso intercambio de opiniones en la sociedad asturiana, dividida entre quienes defienden la libertad creativa y de protesta de los colectivos sociales y quienes consideran que la libertad de expresión no ampara la mofa directa hacia los iconos de una religión.

El desenlace de este procedimiento penal sentará un nuevo precedente en la región sobre cómo debe gestionarse el conflicto entre la sátira activista y la protección jurídica de la sensibilidad religiosa. Por el momento, el juzgado continuará recabando pruebas para determinar si la «Santina Queer» fue una expresión de diversidad o un ataque deliberado a la paz religiosa.