El frustrado desembarco inmobiliario de Santos Cerdán en Chamberí
La intención de consolidar un patrimonio inmobiliario de alto nivel en la capital española por parte de figuras políticas suele generar un rastro documental complejo. En el caso de Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE, un informe reciente de la Unidad Central Operativa (UCO) ha desvelado los pormenores de una transacción que no llegó a materializarse en el corazón de Madrid. El objetivo era una propiedad de lujo situada en el emblemático Edificio Princesa, un enclave de alto valor estratégico y económico en el distrito de Chamberí.
A diferencia de una compraventa convencional a título personal, la estrategia detectada por los investigadores apunta al uso de una estructura societaria. Para la adquisición, se habría empleado la mercantil Servinabar, empresa en la que Cerdán participaba junto a su socio Antxon Alonso. Esta operativa, aunque legal en su planteamiento inicial, ha captado la atención policial por el volumen de la inversión proyectada y los movimientos financieros asociados a la señalización del inmueble en el año 2021.
Una inversión superior al millón de euros: Cifras y logística
La magnitud económica del movimiento no era menor. El precio de venta acordado para la vivienda se fijó en 985.000 euros, una cifra que sitúa la operación en el segmento de activos exclusivos de la capital. Sin embargo, el desembolso previsto no terminaba en la escritura, ya que los planes de los compradores incluían una reforma integral valorada en 350.000 euros adicionales, elevando la apuesta financiera total por encima de los 1,3 millones de euros.
- Gestión familiar: El primer contacto con la comercializadora fue realizado por Francisca Múñoz, cónyuge de Cerdán.
- Respaldo societario: Se efectuó un pago de 9.000 euros como señal desde una cuenta de Servinabar para asegurar el contrato de arras.
- Entorno político: En las visitas al inmueble también se registró la presencia de perfiles vinculados a otras formaciones, como el entorno de UPN.
Las discrepancias que frenaron el contrato de arras
A pesar de que el proceso parecía avanzar con paso firme tras la transferencia del depósito inicial, la operación colapsó de forma abrupta. Según los testimonios recabados por la Guardia Civil, incluyendo declaraciones de agentes inmobiliarios y gerentes del sector, fue la parte vendedora quien decidió romper el pacto. Los puntos de fricción no residieron únicamente en el precio, sino en las cláusulas temporales de entrega y las condiciones específicas redactadas en el documento de arras.
Este no fue el único intento de Santos Cerdán por establecerse en zonas prime de Madrid. Los informes de inteligencia económica mencionan que el dirigente socialista ya había explorado previamente otras promociones de obra nueva, concretamente en la calle Espronceda, cerca del eje de Nuevos Ministerios. Este historial de búsqueda refuerza la tesis de un interés persistente por activos inmobiliarios de alta gama en zonas de máxima revalorización, una tendencia que finalmente se vio truncada por la falta de acuerdo contractual en su apuesta por el Edificio Princesa.
