Tensión en la coalición: Sumar cuestiona la gestión del Gobierno sobre Marruecos
El delicado equilibrio diplomático entre España y Marruecos enfrenta un nuevo desafío de carácter interno dentro del Ejecutivo central. **Verónica Martínez Barbero**, figura clave en la formación Sumar, ha instado al ala socialista del Gobierno a romper el hermetismo y ofrecer una respuesta contundente ante las recientes revelaciones judiciales que sitúan a las autoridades alauitas en el centro de la crisis de **Ceuta**.
La formación insiste en que la política de «paños calientes» con Rabat ha llegado a un punto de no retorno. Para Martínez Barbero, los nuevos datos obligan a una revisión profunda de la confianza bilateral, exigiendo que se aclare si hubo una ocultación deliberada de información sensible hacia el Ministerio del Interior o si la estructura de seguridad falló en sus comunicaciones básicas.
Las claves del informe policial: ¿Una operación orquestada?
La controversia emana de un documento elaborado por la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, remitido a la magistrada María Tardón de la Audiencia Nacional. Lejos de la versión de un flujo migratorio espontáneo por causas humanitarias, el análisis policial sugiere una **estrategia planificada**. Entre los puntos más críticos del informe destacan:
- La presencia de **gendarmes marroquíes** dirigiendo activamente el movimiento de personas hacia la frontera española.
- La coordinación de la entrada masiva bajo la supervisión de agentes de paisano con objetivos que trascendían lo migratorio.
- La existencia de un propósito político detrás de la vulneración de la integridad territorial en Ceuta.
Ante este escenario, Sumar considera que la narrativa oficial que exime a Marruecos de responsabilidad es, en palabras de sus portavoces, «cada vez más difícil de sostener». La exigencia de transparencia es total, solicitando la publicación íntegra de los informes que hasta ahora solo se conocen por filtraciones parciales.
Exigencias diplomáticas y depuración de responsabilidades
El papel del ministro **Fernando Grande-Marlaska** también se encuentra bajo el foco. El titular de Interior ha declarado desconocer la existencia del mencionado informe, una afirmación que ha provocado que Sumar demande una investigación interna para **depurar responsabilidades**. Si los servicios policiales no informaron debidamente a la cadena de mando ministerial, Martínez Barbero considera que se ha producido una quiebra grave en la gestión de la seguridad nacional.
En el ámbito exterior, la propuesta de la formación socia del PSOE es clara: el Ministerio de Asuntos Exteriores debe actuar con firmeza. La formación reclama la convocatoria de urgencia de la **embajadora de Marruecos** en Madrid para que rinda cuentas sobre las actuaciones de sus fuerzas de seguridad en la frontera. Para Sumar, la estabilidad de las relaciones internacionales no puede construirse sobre la base de ignorar evidencias que apuntan a una vulneración de la soberanía nacional a través de la presión migratoria.
En definitiva, este episodio abre una nueva grieta en el Gobierno de coalición, donde la gestión de la frontera sur y la alianza con el reino alauita se confirman como los puntos de mayor fricción ideológica y estratégica entre ambos socios.
