En una jornada marcada por la tensión política y el escrutinio judicial, la secretaria de Estado para Iberoamérica, Susana Sumelzo, ha comparecido ante la comisión de investigación del Senado. Su intervención no solo buscaba esclarecer su papel en el entramado del caso Koldo, sino también blindar su reputación frente a lo que ella describe como una campaña de desprestigio basada en «simples insinuaciones» sobre la actividad comercial de su entorno familiar.
Defensa del honor y desvinculación societaria
Durante su declaración, Sumelzo se mostró tajante al rechazar cualquier tipo de tráfico de influencias o mediación política para beneficiar a la constructora de su familia, Sumelzo S.A.. La dirigente aragonesa enfatizó que el parentesco no implica, bajo ninguna circunstancia, una responsabilidad penal o civil compartida. Ante las preguntas incisivas de la oposición, la secretaria de Estado admitió haber ostentado un cargo de apoderada en la compañía, aunque matizó que se trató de un periodo residual de apenas seis meses hace ya 17 años.
La estrategia de defensa de Sumelzo se centró en separar su trayectoria pública de la gestión de sus allegados. «Insinuar delitos sin hechos probados puede tener consecuencias legales», advirtió, apelando al derecho al honor frente a los intentos de vincular su ascenso en el PSOE con el éxito financiero de la empresa familiar, hoy bajo la lupa de la Unidad Central Operativa (UCO).
El crecimiento exponencial de Sumelzo S.A. bajo el foco
Uno de los puntos más críticos de la comparecencia giró en torno a la evolución financiera de la constructora. Según los datos analizados, la facturación pública de la entidad experimentó un incremento del 153% coincidiendo con el cambio de ciclo político en el Gobierno central. De una cifra de negocios cercana a los 6,4 millones de euros en 2018, la mercantil pasó a facturar más de 16 millones en apenas un bienio.
- Principal cliente: La Confederación Hidrográfica del Ebro se posicionó como el mayor adjudicatario de contratos para la firma.
- Volumen de negocio: Se registraron hasta 11 adjudicaciones por un valor global superior a los 16 millones de euros bajo la supervisión del Ministerio para la Transición Ecológica.
- Conexiones territoriales: La mayoría de los proyectos se concentraron en las provincias de Huesca, Zaragoza y Teruel.
La conexión con Servinabar y la trama SEPI
La investigación judicial trata de determinar si existió un flujo irregular de capitales entre Sumelzo S.A. y Servinabar, una constructora vinculada presuntamente a cobros de comisiones ilegales. La UCO investiga un pago de 12.100 euros que podría conectar ambas entidades. Sumelzo, sin embargo, negó tener conocimiento de estos movimientos contables y rechazó cualquier vínculo operativo actual.
Asimismo, el nombre de la empresa familiar ha aparecido en el llamado caso SEPI, relacionado con la concesión de ayudas públicas a proyectos energéticos de la firma Forestalia. Los investigadores rastrean una pauta de intercambio de administradores y apoderados entre las sociedades de los Sumelzo y el holding de Fernando Samper, especialmente en proyectos de energía eólica y fotovoltaica activados a partir de 2017. En 2022, Forestalia recibió una inyección de 17,3 millones de euros del fondo Faiip, un apoyo financiero que la oposición vincula a la proximidad política de la compareciente.
Un escenario político complejo para el PSOE
La comparecencia de Sumelzo llega en un momento de debilidad para el socialismo aragonés y nacional, tras los recientes reveses electorales. Como una de las figuras de máxima confianza de Pedro Sánchez, su implicación en las diligencias del Senado supone un desafío añadido para la narrativa de transparencia del Ejecutivo. La secretaria de Estado insistió en que los cambios en las administraciones de las empresas mencionadas son movimientos mercantiles estándar y están debidamente registrados, rechazando cualquier interpretación malintencionada de la ruta societaria detectada por la Guardia Civil.
En conclusión, mientras la comisión parlamentaria busca establecer nexos entre las adjudicaciones públicas y los lazos familiares en el seno del Gobierno, Sumelzo se mantiene firme en su postura: el éxito comercial de su familia es ajeno a su posición institucional y las acusaciones actuales carecen de sustento fáctico más allá de la coincidencia temporal.
