La estabilidad del proceso judicial en torno a las presuntas irregularidades en la compra de material sanitario durante la pandemia se mantiene firme. El Tribunal Supremo ha decidido cerrar la puerta a una nueva citación de Francina Armengol, actual presidenta del Congreso, al considerar que las evidencias aportadas recientemente por la Guardia Civil no alteran la base del juicio. Esta resolución supone un revés para las estrategias de defensa que buscaban reabrir interrogatorios ya evacuados por escrito.
El Supremo desestima la nulidad y los ‘hechos nuevos’ de la UCO
El magistrado Andrés Martínez Arrieta, presidente del tribunal, ha sido el encargado de comunicar la negativa ante la solicitud de la defensa de Koldo García. La petición buscaba la suspensión inmediata del juicio o, en su defecto, que la expresidenta de Baleares compareciera de nuevo tras la aparición de un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) sobre la gestión de mascarillas en el archipiélago.
Para la sala, no existen fundamentos jurídicos que sustenten una declaración de nulidad ni se aprecian circunstancias que obliguen a repetir el testimonio de Armengol. Es necesario recordar que tanto ella como el ministro Ángel Víctor Torres ya ejercieron su derecho a declarar por escrito, una prerrogativa derivada de sus cargos institucionales, y cuyos textos fueron integrados en el juicio desde la primera jornada.
La vehemencia de Koldo en la gestión del almacén
Más allá de los debates jurídicos sobre los testigos de alto nivel, la séptima sesión del juicio oral ha dejado testimonios reveladores sobre el funcionamiento interno del Ministerio de Transportes durante la crisis sanitaria. Alejandro de las Alas, ex oficial mayor del ministerio, ha relatado cómo se gestionaba físicamente el stock de protección sanitaria.
Según el testigo, el exasesor ministerial Koldo García actuaba con una autoridad incuestionable en las dependencias oficiales. De las Alas describió la forma en que García reclamó el acceso al depósito de mascarillas:
- Exigencia imperativa: El acceso a las llaves no se solicitó como un trámite administrativo, sino como una orden directa.
- Autoridad reconocida: Los superiores jerárquicos instaron a la entrega de las llaves debido al peso político que el asesor ostentaba en el ministerio.
- Vehemencia absoluta: El testigo subrayó que la actitud de Koldo García era «impulsiva», marcando un tono de urgencia y control personal sobre el material almacenado.
Contradicciones sobre el control del material sanitario
Uno de los puntos de fricción durante la sesión ha sido la comparativa entre la gestión real de los almacenes y la auditoría encargada posteriormente bajo el mandato de Óscar Puente. Mientras que algunos informes sugieren cierto «descontrol» en el inventario, el ex oficial mayor ha defendido con rotundidad la trazabilidad de los envíos.
De las Alas ha negado que existiera una falta de supervisión, asegurando que las remesas destinadas a demarcaciones de Carreteras, Capitanías y otros entes dependientes de Fomento se realizaban de forma trimestral y bajo un control estricto. A pesar de la «vehemencia» de Koldo García para acceder a los almacenes, el testigo afirmó no tener constancia de que faltara material sanitario de forma injustificada en las instalaciones ministeriales.
Con esta negativa del Tribunal Supremo a reabrir la fase testifical de los cargos políticos, el juicio continúa centrado en dirimir si la influencia ejercida por figuras como Víctor de Aldama y el entorno cercano al exministro José Luis Ábalos constituyó una red de corrupción o si, por el contrario, los procedimientos administrativos se ajustaron a la legalidad excepcional del estado de alarma.
