El escenario político de Torre Pacheco se encuentra sumido en una profunda crisis institucional tras la ruptura total entre la dirección regional de Vox y tres de sus representantes municipales. La formación ha solicitado formalmente la entrega de sus actas a José Francisco Garre, Josefa Guillén y Ana Belén Martínez, tras la formalización de una alianza de gobierno con el Partido Popular que no contaba con el beneplácito de la cúpula del partido.
Guerra abierta: entre acusaciones de traición y métodos «mafiosos»
La tensión ha escalado rápidamente, transformándose en un cruce de reproches públicos de extrema dureza. Mientras que la dirección regional de Vox califica la maniobra de los ediles como una traición directa a sus votantes, motivada supuestamente por intereses personales y ambiciones de poder, los concejales díscolos mantienen una postura desafiante. José Francisco Garre, quien ejercía como portavoz, ha llegado a describir el proceder de la dirección del partido como «cuasi mafioso», justificando así su salida de la formación y su integración en el ejecutivo local liderado por el PP.
Este cisma no solo afecta a la estabilidad del consistorio, sino que revela una fractura interna que Vox Murcia intenta contener mediante un expediente de expulsión inmediato. El partido sostiene que los representantes se han «vendido» a cambio de cuotas de poder, ignorando las directrices estratégicas de la organización a nivel regional.
El trasfondo económico: 8.480 euros bajo sospecha
Más allá de las discrepancias políticas por el pacto con los populares, existe un factor económico que ha dinamitado la confianza entre ambas partes. La dirección de Vox vincula esta rebelión con un requerimiento de transparencia previo realizado a Garre. Según el partido, se le exigió justificar el ingreso de 8.480 euros provenientes de las cuentas del grupo parlamentario en la Asamblea.
- El pago se habría realizado en febrero de 2024 bajo la supervisión de José Ángel Antelo, actualmente suspendido de sus funciones.
- Vox asegura que estos movimientos se realizaron sin el consentimiento del resto de los miembros del grupo.
- Se menciona un segundo ingreso de idéntica cuantía proyectado para el año 2025 que también carecería de transparencia.
Desde la formación insisten en que el exrepresentante se comprometió a aclarar estas transferencias, pero que, lejos de hacerlo, optó por trabajar en la división del grupo municipal para blindar su posición política en el Ayuntamiento mediante el acuerdo con el alcalde pachequero.
Incertidumbre sobre el nuevo pacto de gobierno local
La cúpula de Vox ha mostrado su preocupación por las cláusulas opacas que podrían rodear este nuevo acuerdo de coalición. El partido ha denunciado públicamente que el objetivo de Garre al entrar en el Gobierno municipal es, según sus propias palabras en medios, «impulsar contratos», una declaración que ha encendido todas las alarmas sobre la gestión de los recursos públicos en Torre Pacheco.
La situación deja a los tres concejales en una posición de «tránsfugas» a ojos de sus siglas originales, mientras que el Partido Popular logra asegurar la gobernabilidad del municipio, aunque bajo la sombra de la sospecha y el conflicto ético denunciado por sus antiguos socios. Vox concluye que no tolerará comportamientos que empañen la confianza de los ciudadanos y asegura que llegará hasta el final en el proceso de depuración de responsabilidades internas.
