La comparecencia de Ignacio López del Hierro ante la Audiencia Nacional ha servido para arrojar luz sobre uno de los episodios más polémicos de la historia reciente del Partido Popular. En su declaración como testigo, el empresario ha diseccionado la génesis del vínculo entre su exesposa, María Dolores de Cospedal, y el comisario jubilado José Manuel Villarejo, limitando la interacción institucional a un único encuentro celebrado en la sede de Génova.
El origen del encuentro: un interés unidireccional
Según el testimonio de López del Hierro, la reunión no fue el resultado de una estrategia de partido, sino de una petición personal del propio Villarejo. El empresario subrayó que el mando policial manifestó un reiterado interés por conocer a la entonces secretaria general del PP, una propuesta a la que ella accedió sin sospechar que estaba siendo grabada de forma subrepticia. Este audio, que salió a la luz en 2019, fue el detonante que forzó la salida de Cospedal de la primera línea política.
López del Hierro ha sido tajante al afirmar que su papel se limitó exclusivamente a la presentación de ambas figuras. Durante el interrogatorio, enfatizó que no existieron encargos específicos ni una relación continuada en el tiempo. A pesar de admitir que él mismo mantuvo contactos informales con el comisario para «tomar café», desvinculó totalmente a su exmujer de cualquier otra cita en la planta noble de la sede nacional.
Temas sobre la mesa: Rita Barberá y la UDEF
Al ser cuestionado por el contenido de aquella conversación en la sede del PP, el testigo rememoró que se abordaron diversos temas de actualidad del momento. Entre ellos, destacó la preocupación de la exdirigente por la situación de Rita Barberá, con quien mantenía una estrecha amistad. Más allá de estas cuestiones, López del Hierro negó cualquier tipo de gestión a favor de mandos policiales o vínculos con el entorno del extesorero Luis Bárcenas.
- Inexistencia de favores: El testigo negó haber solicitado beneficios para José Luis Olivera, exjefe de la UDEF.
- Desconocimiento del entorno Bárcenas: Aseguró no haber tenido contacto alguno con Sergio Ríos, el chófer implicado en la trama.
- Situación personal: Reveló que su separación de Cospedal se formalizó en noviembre de hace dos años, desvinculando su situación actual de los procesos judiciales previos.
Tensión procesal y el fantasma de la Operación Kitchen
La sesión en la Audiencia Nacional no estuvo exenta de fricciones. La magistrada Teresa Palacios tuvo que intervenir en múltiples ocasiones ante los choques dialécticos entre la presidencia del tribunal y la representación legal del PSOE, que ejerce la acusación particular. La defensa de la acusación intentó reabrir la imputación de Cospedal, una solicitud que ya había sido desestimada previamente por el tribunal.
Es importante recordar que tanto López del Hierro como la propia Cospedal figuraron como investigados en la instrucción de la Operación Kitchen, aunque finalmente la causa fue sobreseída provisionalmente para ambos. La declaración actual se enmarca en un escenario donde la justicia busca delimitar las responsabilidades reales en el uso de fondos reservados y el espionaje parapolicial, mientras los testigos clave insisten en la naturaleza puntual y no delictiva de sus interacciones con las cloacas del Estado.
Finalmente, el empresario declinó la posibilidad de declarar asistido por un abogado, reafirmando su voluntad de colaborar con la justicia en calidad de testigo para cerrar un capítulo que, años después, sigue generando ecos en la estructura del centroderecha español.
