En un contexto de alta volatilidad política, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha trazado una hoja de ruta que prioriza la estabilidad democrática sobre los intereses partidistas. Durante su intervención en los cursos de la APIE en Santander, el líder sindical ha lanzado una advertencia contundente: el futuro de Europa y la sostenibilidad del sistema español dependen de decisiones estructurales que van mucho más allá de una convocatoria de urnas. Para Sordo, la continuidad del Gobierno de Pedro Sánchez no es solo una cuestión de siglas, sino un dique de contención necesario frente al avance de ideologías reaccionarias.
El colapso demográfico y la migración como motor vital
Uno de los puntos más críticos analizados por Sordo es la contradicción intrínseca en los discursos de la extrema derecha respecto a la inmigración. Frente a las tesis que propugnan el cierre de fronteras, el líder de CCOO sostiene que la realidad aritmética es incontestable. Si Europa aspira a mantener su dinamismo económico y su estructura social, la llegada de personas migrantes no es una opción, sino una necesidad absoluta ante la caída de la natalidad y el envejecimiento de la pirámide poblacional.
Sordo ha sido incisivo al señalar que, a pesar de la retórica incendiaria, ni los sectores más conservadores ni la propia patronal se plantean prescindir de la mano de obra extranjera. El riesgo real, advierte, es que se pretenda normalizar un modelo de explotación laboral donde estos trabajadores carezcan de derechos básicos, una visión que choca frontalmente con los valores de justicia social que defiende el sindicato.
Absentismo y salud laboral: desmontando el mito de la fragilidad
La tensión con la CEOE ha alcanzado un nuevo pico a raíz del debate sobre las bajas laborales. Sordo ha rechazado tajantemente la narrativa que intenta dibujar a los trabajadores actuales como personas «de cristal» o que sugiere un abuso sistemático del sistema de salud. Para CCOO, el incremento de la incapacidad temporal tiene causas estructurales claras que la patronal prefiere obviar:
- Envejecimiento de la fuerza laboral: Una población activa con mayor edad media es intrínsecamente más proclive a patologías crónicas.
- Colapso de la atención primaria: Los retrasos en diagnósticos y tratamientos prolongan innecesariamente la duración de las bajas.
- Riesgos psicosociales: El aumento de problemas de salud mental derivados de la precariedad y la falta de apoyo en situaciones de dependencia.
El líder sindical ha recordado que los complementos por incapacidad temporal no son regalos, sino derechos conquistados en mesas de negociación, a menudo a cambio de moderación salarial. Por ello, cualquier intento de la patronal por recortar estas protecciones contará con la oposición frontal de la organización.
Estabilidad institucional frente al ruido electoral
En cuanto a la arquitectura política del país, Unai Sordo se ha mostrado contrario a cualquier intento de adelanto electoral. A su juicio, el país necesita que la actual legislatura se dote de contenido real y políticas de calado, evitando caer en el «tacticismo» que solo beneficia a quienes buscan la polarización extrema. La prioridad absoluta, según el secretario general, es evitar que las fuerzas que cuestionan el consenso democrático alcancen cuotas de poder ejecutivo.
Sordo defiende que Pedro Sánchez debe agotar su mandato para consolidar las reformas sociales iniciadas. Considera que una convocatoria anticipada solo generaría incentivos perversos en el sistema político, desviando la atención de los problemas reales de la ciudadanía, como la vivienda o la mejora de los servicios públicos.
La transformación del sector bancario y la presión comercial
Finalmente, el análisis de CCOO ha puesto el foco en la degradación de las condiciones laborales en el sector financiero. Sordo ha denunciado una mutación en el rol del trabajador bancario, que ha pasado de ser un gestor de confianza a un comercial bajo una «presión brutal». Esta dinámica no solo afecta a la salud mental de las plantillas, sino que deteriora la calidad del servicio al cliente.
Ante posibles ajustes de plantilla o fusiones futuras, el sindicato ha dejado claro que su objetivo será evitar las bajas traumáticas. La organización peleará para que cualquier reestructuración se realice mediante mecanismos no forzosos y que se ponga fin a las exigencias inalcanzables que están convirtiendo las oficinas bancarias en entornos de alta toxicidad laboral.
En definitiva, para Unai Sordo, el momento actual exige una política de altura que proteja a los más vulnerables, garantice la sostenibilidad demográfica mediante la integración y mantenga la firmeza frente a los retrocesos democráticos que acechan en el horizonte europeo.
