La banca tradicional está redefiniendo el equilibrio entre el trato humano y la transformación digital. En este contexto, el Banco Santander ha iniciado una fase de estabilización operativa, moderando significativamente el ritmo de clausura de sus puntos de atención física. Tras un periodo de ajustes profundos destinados a optimizar su estructura, la entidad busca ahora consolidar su rentabilidad mediante la eficiencia operativa y una agresiva estrategia de captación en sectores clave como el inmobiliario.
Hipotecas en auge: El motor de crecimiento en el mercado español
A pesar de que el número total de clientes en España se ha mantenido estable en torno a los 15,36 millones, el dinamismo comercial del banco se ha desplazado hacia la nueva producción hipotecaria. Durante el primer trimestre de 2026, la contratación de préstamos para vivienda experimentó un incremento del 44%, consolidándose como la punta de lanza para fidelizar usuarios en un entorno de alta competencia.
Este crecimiento no es casual. El Santander ha sabido capitalizar periodos de incertidumbre en el sector, como la fase de la opa de BBVA sobre Sabadell, logrando atraer a miles de clientes que buscaban refugio en una entidad con solidez financiera. De hecho, durante ese intervalo de año y medio, la entidad sumó cerca de 269.000 nuevos usuarios en territorio nacional, demostrando su capacidad de absorción de mercado.
Openbank y la hoja de ruta hacia los 210 millones de clientes
El horizonte de 2028 marca una meta ambiciosa para el grupo presidido por Ana Botín: alcanzar los 210 millones de clientes a nivel global. El pilar fundamental de este crecimiento no será la banca de ladrillo, sino su brazo digital, Openbank. Se estima que esta división soporte el 40% de las nuevas captaciones en los próximos años.
- Objetivo 2028: Openbank proyecta alcanzar los 35 millones de usuarios.
- Inversión tecnológica: Implementación de una plataforma global única para simplificar procesos.
- Inteligencia Artificial: Uso intensivo de IA para mejorar la productividad y personalizar la experiencia del usuario.
- Expansión inorgánica: Integración próxima de TSB en el Reino Unido y Webster en Estados Unidos.
Eficiencia financiera: Gastar menos para ganar más
La métrica de la eficiencia se ha convertido en el Santo Grial de la banca moderna. El Santander ha logrado reducir su ratio por debajo del 43%, una mejora sustancial frente a periodos anteriores. Esto significa que la entidad ha optimizado sus procesos internos para que su coste operativo sea cada vez menor en relación con sus ingresos brutos.
La meta final es ambiciosa: situar este indicador por debajo de los 36 euros de gasto por cada 100 ingresados antes de que termine 2028. Para ello, el banco no solo confía en la reducción de costes, sino en la escalabilidad de sus servicios digitales, que permiten atender a millones de usuarios adicionales sin necesidad de incrementar proporcionalmente la infraestructura física.
Radiografía de la red física: España y Brasil en el foco
Aunque el ajuste de oficinas continúa, los datos de 2026 reflejan una pausa táctica. Si en 2025 se cerraron casi mil sucursales en todo el mundo, los primeros tres meses de este ejercicio solo han registrado la baja de 176 oficinas. Esta ralentización sugiere que el banco ha alcanzado el tamaño crítico necesario para operar en sus mercados principales.
En el desglose geográfico, Brasil sigue liderando los ajustes con 67 cierres, seguido de España con 23. Actualmente, el grupo mantiene una red global de 6.589 sucursales, de las cuales 1.630 permanecen operativas en España. Esta red física, aunque más reducida, se está transformando en centros de asesoramiento especializado, dejando las transacciones rutinarias para el ecosistema digital del banco.
Perspectivas estratégicas para el cierre de ejercicio
El futuro inmediato del Santander pasa por culminar sus procesos de adquisición internacional y perfeccionar su modelo operativo simplificado. La apuesta por la inteligencia artificial no es solo una cuestión de tendencia, sino una necesidad para rebajar el coste del servicio y aumentar la interacción constante con el cliente. Con una base sólida de 176,3 millones de usuarios actuales, el banco se posiciona como un gigante que, tras adelgazar su estructura, está listo para una fase de expansión digital sin precedentes.
