Lucas Hernández, acusado de presunta trata de personas

El defensor del Paris Saint-Germain, Lucas Hernández, se encuentra en el centro de un complejo litigio judicial que trasciende lo deportivo. Junto a su cónyuge, Victoria Triay, el internacional francés ha sido denunciado ante la Fiscalía de Versalles por presuntos delitos de trata de seres humanos y fomento del trabajo no declarado. La demanda, interpuesta por una familia de origen colombiano, dibuja un escenario de irregularidades administrativas y condiciones de vida extremas en la residencia del futbolista.

Un esquema de presunta explotación en el entorno doméstico

El núcleo de la acusación reside en el testimonio de cinco personas —un matrimonio y sus tres hijos— que aseguran haber trabajado para la pareja en su domicilio de Yvelines sin las garantías legales mínimas. Según los denunciantes, las jornadas laborales alcanzaban niveles insostenibles, situándose entre las 72 y 84 horas semanales. Estas labores abarcaban desde la seguridad privada y la cocina hasta la limpieza y el cuidado de los hijos del matrimonio Hernández-Triay, todo ello presuntamente sin el amparo de un contrato laboral ni cotizaciones a la Seguridad Social.

La abogada de la familia demandante ha señalado que la falta de documentación legal no fue un descuido administrativo, sino una acción premeditada. Argumenta que un deportista de élite, rodeado de asesores y expertos legales, no puede ignorar las normativas de contratación en Francia, lo que para la acusación refuerza la intencionalidad del delito de explotación.

Promesas de regularización y documentación bajo sospecha

El vínculo se originó en Colombia, donde Victoria Triay habría contactado a una antigua enfermera para ofrecerle empleo en Europa con la promesa de regularizar su estatus migratorio en un periodo de seis meses. Sin embargo, el relato de los afectados indica que, tras llegar a Francia sin visado, se vieron inmersos en una dinámica de disponibilidad total, trabajando las 24 horas del día sin descansos programados.

  • Salarios de 2.000 euros mensuales por jornadas que duplicaban el máximo legal permitido.
  • Imposición de acuerdos de confidencialidad estrictos a pesar de la ausencia de una relación laboral formal.
  • Presunta entrega de documentación española falsificada para evadir controles migratorios en territorio francés.

Incidentes de seguridad y el quiebre de la relación laboral

La tensión en el domicilio alcanzó su punto máximo a finales de 2025, cuando un altercado doméstico derivó en el despido de las mujeres de la familia. No obstante, la denuncia también saca a la luz episodios previos de gran peligrosidad. En diciembre de 2024, durante un intento de intrusión en la vivienda, los empleados habrían tenido que intervenir utilizando armas blancas y de fuego. Las investigaciones policiales posteriores confirmaron la incautación de un arma registrada legalmente a nombre del futbolista, un hecho que respalda parte del testimonio sobre la exposición al riesgo que sufrían los trabajadores.

La postura de la defensa ante las graves acusaciones

Por su parte, la representación de Lucas Hernández ha manifestado una sorpresa total ante el inicio de este proceso penal. El agente del jugador del PSG asegura que tanto el futbolista como su esposa se encuentran profundamente desconcertados por el relato de los demandantes. Mientras la justicia francesa analiza las pruebas presentadas por la fiscalía, el caso pone bajo el foco la vulnerabilidad de los trabajadores domésticos en entornos de alta capacidad económica y la responsabilidad legal de las figuras públicas en la gestión de su personal privado.