La defensa de Begoña Gómez entra en una fase decisiva con un cambio de timón estratégico. Tras años bajo la representación del exministro Antonio Camacho, la esposa del presidente del Gobierno ha confiado su futuro procesal a Jaime Campaner, un penalista mallorquín cuya elección no es casual: su llegada coincide con el momento en que la causa se encamina hacia un tribunal del jurado, terreno donde este abogado es considerado uno de los mayores especialistas del país.
Un perfil técnico forjado en la excelencia académica
Lejos de ser solo un abogado de tribunales, Jaime Campaner posee un currículum académico que respalda cada una de sus intervenciones en estrados. Socio director de su propio despacho, Campaner Law, se graduó con los máximos honores en la Universidad de las Islas Baleares y alcanzó el doctorado en la Complutense de Madrid con una calificación de sobresaliente cum laude.
Su formación internacional ha sido clave para entender delitos de gran complejidad. Ha realizado estancias de investigación en centros de élite como el Max Planck Institut en Alemania y la Queen Mary University de Londres. Esta base teórica le permite actuar no solo como defensor, sino también como profesor titular de universidad y ponente habitual en la formación de los propios jueces y fiscales españoles, lo que le otorga un prestigio técnico difícil de igualar en el sector del derecho penal económico.
Especialista en la psicología del jurado popular
El giro en la defensa de Gómez responde a una necesidad táctica: el juicio con jurado. A diferencia de un tribunal profesional, el jurado popular requiere una capacidad de comunicación capaz de simplificar conceptos jurídicos abstractos sin perder el rigor. Campaner destaca precisamente por su habilidad para construir narrativas persuasivas ante ciudadanos sin formación legal, una destreza vital ahora que la Audiencia Provincial de Madrid ha confirmado que los delitos de tráfico de influencias y malversación serán evaluados bajo esta modalidad.
Historial de casos: De la alta política al deporte de élite
La experiencia de este penalista en causas de alta visibilidad mediática y política es extensa. A lo largo de su carrera, ha gestionado expedientes que han marcado la agenda pública en España:
- Entorno Pujol: Ejerció la defensa de Josep Pujol Ferrusola en el marco de las investigaciones de la Audiencia Nacional sobre la familia del expresidente catalán.
- Caso Nóos: Representó los intereses del asesor fiscal Salvador Trinxet en uno de los procesos de corrupción política más relevantes de la historia reciente.
- Tensiones corporativas: Actuó como acusación para Luis del Rivero, expresidente de Sacyr, en ramificaciones del complejo caso Villarejo.
- Asesoría deportiva: Ha trabajado para el FC Barcelona en causas derivadas de auditorías internas y, más recientemente, asumió la defensa del futbolista Rafa Mir en un proceso por presunta agresión sexual.
El reto judicial frente a las acusaciones populares
Campaner hereda un procedimiento donde la polarización es extrema. Mientras que la Fiscalía mantiene una postura favorable al archivo o la absolución de la investigada, la acusación popular liderada por colectivos como Hazte Oír ha endurecido su posición, solicitando penas que alcanzan los 13 años de prisión. La estrategia del nuevo abogado deberá centrarse en desarticular la acusación de malversación de caudales públicos y tráfico de influencias, blindando la gestión de Begoña Gómez en sus actividades profesionales y académicas.
En definitiva, el relevo de Camacho por Campaner marca el inicio de una defensa mucho más técnica y adaptada a la vista oral. Con este movimiento, Gómez busca un perfil menos político y más procesal para afrontar uno de los juicios más mediáticos de la legislatura, apostando por la experiencia de un abogado habituado a lidiar con la presión de la opinión pública y la complejidad de los delitos de cuello blanco.
