La justicia ha cerrado uno de los capítulos más sombríos de la crónica negra reciente en la provincia. La Audiencia de Málaga ha dictado una sentencia de 24 años y medio de prisión contra José J. M., conocido en los archivos policiales como Dinamita Montilla. Este fallo judicial llega tras el veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular, que consideró probado el asesinato de un joven en agosto de 2022 en el entorno natural de los Montes de Málaga.
Un ataque letal y premeditado en la soledad del monte
Los hechos que han llevado a esta condena se remontan a una jornada en la que la víctima se encontraba recolectando algarrobas cerca de una propiedad familiar. Según el relato de la sentencia, el encuentro entre el agresor y el joven no fue accidental, sino el inicio de una persecución fatal. El acusado, aprovechando su conocimiento del terreno y la vulnerabilidad de la víctima, lo acechó portando una escopeta para la que no poseía licencia legal.
El tribunal subraya la crueldad de la ejecución. Tras confirmar que el joven se encontraba totalmente desamparado y sin posibilidad de auxilio, el procesado disparó primero contra su cuello. No conforme con este primer impacto, y mientras el joven yacía herido en el suelo, efectuó un segundo disparo en la cabeza para asegurar su fallecimiento. Este nivel de violencia gratuita ha sido clave para determinar la alevosía del acto.
La prueba irrefutable: el rastro genético en una cremallera
A pesar de que el acusado negó rotundamente su presencia en el lugar del crimen durante el juicio, la ciencia forense fue determinante para desmantelar su coartada. El elemento de convicción más sólido presentado por la acusación fue el hallazgo de perfiles de ADN del condenado en la mochila de la víctima. Concretamente, el rastro genético se localizó en el tirador de la cremallera principal del macuto, de donde el agresor sustrajo objetos de valor tras el homicidio.
Los peritajes policiales y los informes de criminalística no dejaron lugar a dudas: no existía ningún vínculo previo entre la víctima y el agresor que pudiera justificar la presencia de ese material genético, salvo la manipulación directa de la pertenencia del joven tras su muerte. Este detalle fue fundamental para que el jurado popular concluyera que el robo con violencia ocurrió inmediatamente después del asesinato.
Desglose de la condena y responsabilidad civil
La pena total de 24 años y seis meses se estructura de la siguiente manera, atendiendo a la gravedad de cada infracción penal cometida por el reincidente:
- Asesinato con reincidencia: 20 años de prisión, reconociendo que el historial delictivo de Dinamita Montilla agrava la responsabilidad penal.
- Robo con violencia: 3 años y seis meses adicionales por la sustracción de las pertenencias del fallecido.
- Tenencia ilícita de armas: 1 año de cárcel por portar y utilizar una escopeta de calibre 12 sin los permisos correspondientes.
Además del tiempo de reclusión, se ha impuesto una orden de alejamiento que prohíbe al condenado acercarse a los municipios de residencia de los familiares de la víctima por un periodo de 30 años. En términos económicos, la sentencia obliga al pago de una indemnización superior a los 200.000 euros en concepto de daño moral y perjuicio excepcional para los progenitores del joven asesinado.
Un perfil marcado por la reincidencia criminal
La figura de José J. M. no es nueva para el sistema penitenciario español. Sus antecedentes se remontan a finales de la década de los 80, con condenas previas por delitos de sangre. El tribunal ha destacado que su «modus operandi» muestra una frialdad extrema, buscando siempre asegurar el fallecimiento de sus víctimas. Esta sentencia de la Audiencia de Málaga no solo busca castigar un hecho concreto, sino retirar de la sociedad a un individuo que ha demostrado una incapacidad absoluta para la reinserción y una peligrosa tendencia a la reincidencia.
Con esta resolución, se cierra judicialmente un caso que conmocionó a los vecinos de los Montes de Málaga, devolviendo una sensación de justicia a una familia que ha vivido un calvario desde aquel agosto de 2022.
