Neymar deja la selección de Brasil tras caer ante Noruega

El círculo se ha cerrado de la manera más amarga posible para el fútbol sudamericano. El MetLife Stadium, el mismo escenario que vio nacer la leyenda internacional de Neymar Jr. en 2010, fue testigo de su último acto con la camiseta de la selección brasileña. Tras la inesperada caída por 1-2 ante Noruega en los octavos de final del Mundial 2026, el astro paulista confirmó que no volverá a vestir la «Canarinha», poniendo fin a una era de dieciséis años marcada por el talento individual y la frustración colectiva en la máxima cita deportiva.

Un adiós marcado por la nostalgia y el récord histórico

A sus 34 años, Neymar decidió que su tiempo en el equipo nacional ha concluido. Aunque logró anotar un gol de penalti en el tiempo de descuento frente al conjunto nórdico, el tanto apenas sirvió para maquillar una eliminación que deja a Brasil fuera de la pelea por el título mucho antes de lo previsto. Al término del encuentro, el delantero fue tajante en sus declaraciones, asegurando que su sueño de levantar la Copa del Mundo se ha desvanecido definitivamente en tierras norteamericanas.

El legado estadístico que deja el atacante es, no obstante, incuestionable. Se marcha como el máximo goleador histórico de Brasil, acumulando un total de 80 goles y repartiendo 58 asistencias en 130 partidos oficiales. Estas cifras le permiten mirar por encima del hombro a mitos de la talla de Pelé, Ronaldo Nazário o Romário, consolidándose como la figura más influyente de la selección en el siglo XXI, a pesar de las críticas que a menudo rodearon su figura.

La sombra de los cuatro mundiales sin corona

La trayectoria de Neymar con la absoluta estará siempre ligada a una paradoja: la excelencia en los registros personales frente a la sequía en los grandes torneos mundiales. Con esta eliminación en 2026, el jugador iguala un registro negativo que hasta ahora ostentaba en solitario Thiago Silva: participar en cuatro Copas del Mundo (2014, 2018, 2022 y 2026) sin lograr proclamarse campeón. Este dato subraya la dificultad que ha tenido la generación liderada por el «10» para devolver a Brasil a la cima del fútbol global.

  • Debut internacional: 2010 en el MetLife Stadium.
  • Palmarés principal: Copa Confederaciones 2013 y Oro Olímpico en Río 2016.
  • Impacto en cifras: 10.673 minutos disputados con la elástica nacional.
  • Hito histórico: Máximo artillero de la historia de la pentacampeona.

El lastre de las lesiones y el vacío de poder

A lo largo de su carrera, la salud física fue el gran enemigo de Neymar. Su ausencia en momentos críticos, como la fase final de la Copa América 2019 —que Brasil terminó ganando— o sus constantes problemas en los tobillos durante los mundiales previos, mermaron su capacidad de liderazgo en los momentos de máxima tensión. Ahora, con su renuncia, la selección brasileña se enfrenta a un vacío generacional complejo, buscando un nuevo referente que pueda cargar con el peso de una camiseta que exige la excelencia constante.

El fútbol despide a un artista del balón que, entre lágrimas y con un mensaje de «se acabó», deja una huella imborrable pero incompleta. Neymar cierra su capítulo internacional siendo el máximo realizador, pero con la espina clavada de no haber podido emular a los grandes capitanes que alzaron el trofeo más codiciado del planeta.