Vox pide el retorno de menores inmigrantes a Marruecos

La gestión de la crisis migratoria en las fronteras españolas ha dado un nuevo giro institucional. La formación política Vox ha puesto sobre la mesa una propuesta que busca reactivar herramientas diplomáticas hasta ahora infrautilizadas. A través de una proposición no de ley (PNL) registrada en la Comisión de Interior, el grupo parlamentario exige que se priorice el retorno concertado de menores extranjeros no acompañados a su país de origen, basándose estrictamente en la legalidad vigente y en los compromisos internacionales de España.

El tratado de 2007 como herramienta jurídica clave

El núcleo de la ofensiva legal de Vox se sustenta en el acuerdo bilateral firmado entre España y Marruecos en el año 2007. Este tratado, sellado en Rabat, establece un marco para el retorno asistido de los menores, garantizando que vuelvan con sus familias o queden bajo la tutela de las instituciones de protección de su propio país. Según la formación, el mantenimiento indefinido de estos jóvenes en centros de acogida españoles contraviene el espíritu de dicho acuerdo, que aboga por la reinserción social en su entorno de origen.

Desde una perspectiva analítica, Vox argumenta que el «interés superior del menor» —un concepto jurídico a menudo interpretado como el derecho a permanecer en territorio europeo— debe entenderse realmente como el derecho del niño a ser reagrupado con sus padres y crecer en su propio entorno cultural. Esta visión choca frontalmente con la gestión actual del Ejecutivo, al que acusan de ignorar los mecanismos de repatriación ya existentes.

Crisis en Ceuta: Transparencia y soberanía

La situación crítica vivida recientemente en Ceuta ha servido de catalizador para esta demanda. Vox denuncia que la ciudad autónoma ha enfrentado una presión demográfica sin precedentes, que califican como un acto de guerra híbrida. La instrumentalización de los flujos migratorios por parte del reino alauita es vista por el partido como un ataque directo a la soberanía territorial de España.

  • Falta de datos claros: Se critica la opacidad del Gobierno central respecto a las cifras exactas de llegadas y la condición de los menores atendidos.
  • Pruebas de edad: Vox exige que no se produzca ningún traslado interno sin antes completar de forma rigurosa los expedientes de determinación de edad.
  • Seguridad jurídica: La formación sostiene que el reparto por diferentes comunidades autónomas es una medida que elude la responsabilidad de aplicar la ley de extranjería.

El frente autonómico y la negativa al reparto

El conflicto no solo se libra en el Congreso, sino que se traslada al mapa de las comunidades autónomas. Representantes de Vox en gobiernos regionales han manifestado una postura de resistencia absoluta frente al plan de distribución de menores impulsado por el Gobierno de España. El argumento principal es la proximidad física: en muchos casos, los menores se encuentran a escasos metros de su territorio de origen, por lo que el traslado a la península se considera una acción ilógica y contraproducente.

La advertencia es clara: se utilizarán todas las vías políticas, administrativas y judiciales para frenar la llegada de nuevos menores a regiones que ya se declaran saturadas. Esta estrategia de «oposición total» busca forzar al Estado a entablar una negociación diplomática más firme con Marruecos, exigiendo que el país vecino asuma sus responsabilidades de tutela sobre sus propios nacionales.

Conclusión de la propuesta legislativa

En definitiva, la PNL presentada por Vox aspira a detener el modelo actual de solidaridad interterritorial en materia de acogida, para sustituirlo por un modelo de cumplimiento estricto de los convenios de devolución. Para la formación, la solución a la presión migratoria no reside en la distribución de la carga entre las regiones españolas, sino en la aplicación efectiva de la diplomacia internacional y el retorno de los menores a sus hogares, garantizando así el control de las fronteras y la estabilidad de los servicios públicos nacionales.