El PP critica la distinción de género en menores de Ceuta

La gestión de la crisis migratoria en la ciudad autónoma de Ceuta ha generado una nueva fractura política centrada en los criterios de vulnerabilidad infantil. Desde el Partido Popular, la portavoz parlamentaria Ester Muñoz ha manifestado un rechazo frontal a la estrategia del Ejecutivo de Pedro Sánchez, que propone priorizar el traslado a la península de niñas y adolescentes frente a sus homólogos masculinos. Esta decisión ha reabierto el debate sobre si la protección institucional debe basarse en el género o en la condición intrínseca de los menores en riesgo.

El debate sobre la vulnerabilidad universal en la infancia

Para la formación popular, la distinción establecida por el Ministerio de Juventud e Infancia carece de una base sólida que justifique el trato diferencial. Muñoz sostiene que la especial vulnerabilidad no es una característica exclusiva del sexo femenino en contextos migratorios hostiles. La portavoz insiste en que los niños que cruzan la frontera también se enfrentan a riesgos extremos, incluyendo agresiones sexuales y diversos tipos de violencia sistémica.

La crítica se centra en tres ejes fundamentales que cuestionan la lógica del traslado selectivo de 500 menores:

  • La inexistencia de motivos objetivos para excluir a los niños de los protocolos de protección reforzada.
  • La aparente contradicción entre la negativa inicial a realizar traslados y la repentina urgencia por redistribuir a una parte del colectivo.
  • La denuncia de que ambos sexos están expuestos a los mismos peligros físicos y psicológicos durante su estancia en los centros de acogida.

Contradicciones en las cifras de seguridad del Ejecutivo

Uno de los puntos más críticos señalados por el PP es la falta de rigor en la comunicación gubernamental respecto a los incidentes de seguridad. Según Muñoz, el Gobierno incurre en una incoherencia narrativa al minimizar, por un lado, los informes de la Guardia Civil sobre incidentes violentos y, por otro, justificar traslados de emergencia basados precisamente en la necesidad de evitar agresiones.

Esta ambigüedad, en palabras de la dirigente popular, genera un clima de incertidumbre sobre la situación real en Ceuta. Si los datos oficiales de delincuencia o agresiones no son, según el Gobierno, tan alarmantes, resulta difícil de explicar por qué se activa un plan de rescate con sesgo de género. Muñoz ha calificado esta situación como un caos institucional derivado de la desidia de las funciones principales del Estado en el control fronterizo y la tutela de menores.

El reparto de responsabilidad entre comunidades autónomas

La controversia no solo afecta a los criterios de selección, sino también a la logística del reparto. El Partido Popular acusa al Gobierno de intentar derivar su responsabilidad política hacia los gobiernos regionales sin ofrecer una estrategia coordinada ni transparente. Muñoz ha respaldado la decisión de algunas autonomías de ausentarse de los foros sectoriales, argumentando que el Estado ha «desertado» de su papel como garante de la política migratoria nacional.

Finalmente, la formación política exige una aclaración inmediata sobre por qué se ha optado por un modelo que divide a los menores por género en lugar de atender a las necesidades individuales de cada caso. Para el PP, la falta de explicaciones convincentes por parte del Ministerio de Infancia solo refuerza la idea de una gestión improvisada ante la presión migratoria que sufre la ciudad autónoma, eludiendo una solución integral que proteja a todos los menores por igual, independientemente de su sexo.