Trapero vuelve a su antiguo cargo tras dimitir de Mossos

Reestructuración de mando en los Mossos d’Esquadra: El regreso de Trapero

La policía catalana atraviesa un proceso de reconfiguración profunda tras la salida voluntaria de Josep Lluís Trapero de la dirección política. El veterano mando policial, que asumió el cargo bajo la confianza del president Salvador Illa, ha optado por reintegrarse a la estructura operativa de los Mossos d’Esquadra, regresando específicamente a la División de Evaluación de Servicios (DAS). Esta decisión marca el fin de una breve etapa institucional y el inicio de una nueva era de gestión técnica.

Ferran López y la primera mujer al frente de la comisaría jefa

La vacante dejada por Trapero no quedará huérfana de experiencia. El comisario Ferran López, figura conocida por su gestión en periodos de alta complejidad institucional, asumirá la dirección del cuerpo a partir del próximo 15 de septiembre. Sin embargo, el movimiento más significativo en términos de evolución interna es el ascenso de Sílvia Catà. Ella se convertirá en la primera mujer en ejercer como comisaria jefa, rompiendo un techo de cristal histórico en la jefatura tras la jubilación de Miquel Esquius.

  • Renovación de liderazgos: Un cambio estratégico que busca estabilidad y profesionalización en la cúpula.
  • Hito de género: La consolidación del liderazgo femenino en los puestos de máxima responsabilidad operativa.
  • Perfil técnico: La vuelta de Trapero a labores de inspección y control interno en la Jefatura.

Una transición basada en motivos personales e institucionales

A pesar de los intentos de la consellera de Interior, Núria Parlon, por mantener a Trapero en la estructura directiva, su renuncia se ha formalizado como irrevocable. Parlon ha subrayado que, aunque existieron matices distintos en la visión organizativa, la relación profesional ha sido sólida. El relevo se produce en un clima de respeto mutuo, priorizando la continuidad del servicio y evitando alimentar especulaciones sobre posibles desavenencias con la nueva dirección de la conselleria.

Este nuevo organigrama sitúa a los Mossos d’Esquadra en un escenario de equilibrio entre la veteranía de Ferran López y la innovación que representa la incorporación de Catà a la cúspide operativa. El regreso de Trapero a su plaza de origen en la División de Evaluación refuerza, además, el área de supervisión crítica necesaria para el correcto funcionamiento de cualquier cuerpo de seguridad moderno.