La batalla jurídica entre Íñigo Errejón y la actriz Elisa Mouliaá entra en una fase de revisión técnica. La representación legal del exdirigente de Sumar ha interpuesto un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Madrid, buscando revocar el sobreseimiento de la querella por calumnias que el expolítico había presentado previamente. El eje del conflicto reside en determinar si las manifestaciones públicas de la intérprete superaron los límites de la crítica para entrar en el terreno de la difamación criminal.
La tesis de la defensa: Daño reputacional y falsedad
Eva Gimbernat, abogada defensora de Errejón, sostiene que el archivo decretado por el juez instructor, Arturo Zamarriego, no valora adecuadamente el impacto de las declaraciones de Mouliaá. El recurso argumenta que la actriz no realizó una simple valoración subjetiva, sino que imputó directamente al querellante un delito de extorsión. Según la letrada, esta acusación se vertió de manera infundada después de que dos testigos ofrecieran testimonios que no favorecían la versión de la actriz en la causa principal por agresión sexual.
Desde la perspectiva del equipo legal de Errejón, la finalidad de estas publicaciones en plataformas digitales fue exclusivamente menoscabar el honor y la credibilidad del expolítico. Inciden en que los mensajes fueron difundidos masivamente, alcanzando a miles de usuarios y permaneciendo activos en la red social X, lo que perpetúa el perjuicio a su imagen pública de forma continuada.
El conflicto entre libertad de expresión e imputación delictiva
El magistrado Zamarriego había justificado el archivo de la querella al considerar que las palabras de la actriz estaban amparadas por la libertad de expresión. Para el juzgado, no se atribuían hechos delictivos concretos con la suficiente entidad penal. Sin embargo, el nuevo recurso plantea una contradicción fundamental en este razonamiento:
- Se argumenta que llamar «extorsionador» a alguien en el contexto de un proceso judicial en curso excede la mera opinión.
- Se destaca la coincidencia de los testigos con la versión de Errejón como una prueba de veracidad, no de coacción.
- Se señala que la propia investigada reconoció haber formulado una acusación de carácter delictivo en sus comunicaciones públicas.
Un historial de tensiones en la instrucción
Este procedimiento ha estado marcado por la irregularidad en las comparecencias. Cabe recordar que el instructor llegó a dictar una orden de detención contra la actriz tras tres ausencias injustificadas a las citaciones judiciales. Tras alegar motivos de salud y compromisos laborales en el extranjero, Mouliaá finalmente declaró el pasado mes de junio, negando cualquier intención de calumniar y calificando las medidas adoptadas contra ella como desproporcionadas.
Ahora, la Audiencia Provincial deberá decidir si existen indicios suficientes para reabrir la causa o si mantiene el criterio de que las acusaciones de manipulación de testigos vertidas en redes sociales forman parte de la libertad de crítica en un contexto de alta relevancia mediática y judicial. El resultado de este recurso será determinante para fijar los límites de la protección del honor frente a denuncias públicas en el entorno digital.
