La UME llega a Grazalema ante las graves inundaciones

Defensa refuerza el despliegue militar ante la emergencia hídrica en Cádiz

La intensidad de la borrasca Leonardo ha obligado al Ministerio de Defensa a movilizar de urgencia a la Unidad Militar de Emergencias (UME) hacia la Sierra de Cádiz. Con un acumulado que ya alcanza los 278 litros por metro cuadrado, municipios como Grazalema se encuentran en una situación crítica, requiriendo la intervención inmediata de efectivos especializados para labores de achique de agua en viales públicos y viviendas particulares.

La ministra Margarita Robles ha supervisado el dispositivo, confirmando que actualmente hay desplegados 300 militares de la UME apoyados por dos centenares de medios técnicos en toda la comunidad andaluza. Ante la gravedad del escenario, Robles ha subrayado que unidades del Ejército de Tierra permanecen en estado de prealerta, preparadas para actuar como refuerzo si las precipitaciones persisten y la capacidad de los servicios de emergencia se viera comprometida.

Un escenario histórico: El suelo de Grazalema al límite

Lo que ocurre en la Sierra no es un episodio de lluvias convencional. Aunque la zona es conocida por su alta pluviometría, la saturación hídrica del terreno ha llegado a un punto donde el suelo ya no es capaz de absorber más líquido. Esta incapacidad de filtración ha provocado que el agua corra descontrolada por la superficie, evocando recuerdos de la gran inundación de 1964, el último gran hito meteorológico de características similares en la localidad.

La problemática actual se centra en varios frentes estratégicos dentro de la provincia de Cádiz:

  • Gestión de lodos: Uso de equipos de bombeo de aguas y lodos (EMBAL) para liberar infraestructuras básicas.
  • Vigilancia de caudales: Monitorización constante de las crecidas en los ríos Hozgarganta y Guadiaro en la zona del Campo de Gibraltar.
  • Protección de embalses: Maniobras para evitar que sedimentos peligrosos, como la pirita arrastrada por la escorrentía, contaminen las reservas de agua.

Coordinación entre el Estado y la Junta de Andalucía

El operativo de rescate y mitigación es el resultado de una colaboración estrecha entre diferentes administraciones. Junto a los efectivos del II Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM), con base en Morón de la Frontera, trabajan incansablemente especialistas del Plan Infoca y técnicos de la Agencia Andaluza de Emergencias.

Mientras los vecinos de Grazalema intentan salvar sus enseres, el foco de las autoridades se extiende también hacia el Campo de Gibraltar. En esta comarca, la preocupación se traslada a la posible desbordamiento de cauces fluviales que podrían aislar núcleos poblacionales. La asistencia militar se mantendrá por tiempo indefinido, ajustando el número de efectivos según evolucione el paso de la borrasca por el sur peninsular.

Conclusión: Vigilancia extrema en las próximas horas

La prioridad absoluta de las unidades desplegadas es garantizar la seguridad ciudadana y la estabilidad de los servicios esenciales. Con las canalizaciones trabajando por encima de su capacidad de diseño, la llegada de la UME representa un balón de oxígeno para unos municipios desbordados por la naturaleza. La previsión meteorológica determinará si es necesario activar finalmente los recursos adicionales del Ejército de Tierra para contener una de las mayores crisis hídricas registradas en la provincia gaditana en el último siglo.