Piden seis años por intentar quemar la Seguridad Social

Juicio inminente por el asalto frustrado a la Seguridad Social en Madrid

La Audiencia Provincial de Madrid tiene previsto iniciar el próximo miércoles el proceso judicial contra un ciudadano, identificado como L.A.C.R., por un violento episodio ocurrido en el corazón de la capital. El acusado se enfrenta a una petición de seis años de cárcel tras ser interceptado cuando intentaba prender fuego a una oficina pública con decenas de personas en su interior, una acción que pudo derivar en una tragedia humana y material de grandes dimensiones.

Un ataque premeditado en plena jornada de atención al público

Los hechos se remontan al mediodía del 16 de agosto de 2023, concretamente en la sede del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) situada en la calle de Serrano. Según el relato de la acusación, el procesado, de 71 años de edad, irrumpió en las dependencias estatales portando un recipiente con combustible y un mechero. En un momento de máxima tensión, comenzó a rociar gasolina sobre el pavimento con la clara intención de provocar una deflagración.

La catástrofe fue evitada gracias a la rápida reacción del personal de seguridad privada, quien inició un forcejeo inmediato para desarmar al individuo. A esta intervención se sumó un efectivo de la Policía Nacional, quien logró reducir finalmente al atacante tras una lucha en el suelo. Como consecuencia directa del incidente, el agente sufrió una intoxicación por vapores de hidrocarburos, requiriendo atención médica urgente para su recuperación.

Calificación jurídica y responsabilidades civiles

La Fiscalía califica lo sucedido como un delito de incendio en grado de tentativa, sumado a una falta leve de lesiones por la agresión sufrida por el uniformado. El enfoque del Ministerio Público subraya no solo la voluntad de causar daño al patrimonio público, sino el riesgo real al que se expuso a los trabajadores y ciudadanos que se encontraban en el local.

Además de la pena privativa de libertad, se solicitan diversas compensaciones económicas para resarcir los daños causados durante la detención:

  • Una multa económica que asciende a 540 euros.
  • Una indemnización de 100 euros destinada al policía lesionado en el cumplimiento de su deber.
  • El abono de 112 euros al Ministerio del Interior para cubrir la reposición del uniforme policial dañado durante el forcejeo.

Este caso pone de relieve la vulnerabilidad de las instituciones públicas frente a actos vandálicos de carácter extremo y la importancia de los protocolos de respuesta rápida en infraestructuras críticas del Estado. El fallo de la Audiencia determinará si la avanzada edad del acusado o posibles atenuantes influyen en la sentencia definitiva frente a la gravedad de los hechos imputados.